El amanecer aún no se asomaba sobre el río Potomac cuando, desde la oscuridad digital de un teléfono presidencial, estalló una frase que hizo temblar los despachos de Moscú
Un viernes de julio, el mundo contuvo el aliento: el tsunami arancelario de Trump y los días que conmovieron al planeta. Era un viernes cualquiera de finales de julio.
En Morena, a veces cuesta distinguir entre política y drama de telenovela. No hace falta un anuncio oficial, ni una resolución solemne. Basta un murmullo, ...