Colón se niega a entregar los insumos que permiten detectar irregularidades
Colón, Qro.- Auditar una nómina municipal sin tener la plantilla autorizada de plazas es como revisar una lista de pagos sin saber si las personas que cobran realmente tienen un cargo asignado, aprobado y con sueldo establecido. Puedes ver los números, pero no puedes determinar si son correctos. Ese es exactamente el vacío que la solicitud 31 de la auditoría ciudadana a Colón busca cerrar — y que el municipio, una vez más, se negó a llenar.
En abril de 2026, Voz y Testimonio presentó ante el Presidente Municipal de Colón la solicitud OAAZ-COLÓN-2026-05-031, diseñada como el complemento técnico indispensable de la solicitud 30 sobre nómina. Si aquella pedía los pagos reales persona por mes, esta pide los insumos oficiales contra los que esos pagos deben compararse: la plantilla autorizada, el tabulador de sueldos, el organigrama por unidad responsable y el catálogo de puestos y funciones.
¿Por qué es tan importante este cruce?
La diferencia entre una nómina limpia y una nómina con irregularidades no siempre es visible en los pagos mismos. Aparece cuando se cruzan los pagos reales con la plantilla autorizada. Si alguien cobra un sueldo pero no tiene plaza asignada en el sistema oficial, hay un problema. Si alguien cobra más de lo que su nivel salarial autorizado permite, hay un problema. Si existen plazas marcadas como vacantes en la plantilla pero con pagos activos en la nómina, hay un problema serio.
Por eso la solicitud 31 es estratégicamente precisa. Pidió cuatro elementos: primero, la plantilla autorizada 2025 en Excel o CSV, con el identificador de cada plaza, su tipo, puesto, nivel, rango salarial autorizado, unidad responsable, estatus —ocupada o vacante— y las fechas de ocupación o vacancia. Segundo, el tabulador de sueldos y prestaciones vigente en 2025, con las fórmulas que definen cómo se calculan conceptos como prima vacacional, aguinaldo o quinquenios, así como el documento con el que el Ayuntamiento aprobó ese tabulador. Tercero, el organigrama 2025 por unidad responsable, con fechas de vigencia. Cuarto, el catálogo de puestos con descripción de funciones, perfil requerido y jefe inmediato.
Ninguno de esos documentos contiene datos personales sensibles. Son los instrumentos de planeación y control que cualquier administración pública debe tener disponibles, actualizados y publicados. Son, además, obligaciones de transparencia activa: no deberían necesitar solicitud formal para existir en línea.
El municipio de Colón no respondió.
Al negar esta información —o al ignorar la solicitud— el municipio impide el cruce más básico de una auditoría de nómina: plaza autorizada contra pago real. Ese cruce es precisamente el que permite detectar si hay empleados cobrando sin plaza, si los sueldos respetan el tabulador aprobado, si los organigramas coinciden con las unidades que aparecen en los pagos, y si el catálogo de puestos tiene alguna correspondencia con lo que realmente ocurre dentro del gobierno municipal.
Sin esos insumos, la nómina de Colón es una caja negra. Y una caja negra, en materia de gasto público, siempre beneficia al que maneja el dinero — nunca al ciudadano que lo paga.
Solicitud: OAAZ-COLÓN-2026-05-031 · Municipio de Colón, Qro. · Abril 2026












