Computadoras, servidores, software y contratos de internet que el municipio administra con dinero público — y que no quiso inventariar públicamente
Colón, Qro.- En la administración pública del siglo XXI, el equipo informático y los servicios digitales no son un gasto secundario o de apoyo — son la infraestructura sobre la que opera prácticamente todo el gobierno: la nómina corre en un sistema, la contabilidad en otro, el control de asistencia en un tercero, el correo institucional en una plataforma, los expedientes en un servidor y el sitio web en un hosting contratado con algún proveedor. Cuando esa infraestructura digital no tiene inventario público, cuando las licencias se renuevan sin registro verificable y cuando los contratos de internet, telefonía y soporte técnico no están disponibles para el escrutinio ciudadano, el municipio puede estar pagando licencias duplicadas, contratos de internet a precios por encima del mercado, software que nadie usa o servicios de soporte técnico que se facturan sin que haya evidencia de que se prestaron.
En abril de 2026, como parte de la auditoría ciudadana que Voz y Testimonio realiza al municipio de Colón, Querétaro, se presentó la solicitud OAAZ-COLÓN-PM-2026-05-084, que pide el inventario completo de equipo informático, licencias y servicios digitales de la Secretaría de Administración para el ejercicio 2025.
¿Qué se pidió?
La solicitud cubrió dos grandes bloques con un nivel de detalle que no deja margen para respuestas parciales o evasivas.
El primero fue el inventario de equipo: para cada pieza de hardware del municipio — CPU, laptop, impresora, escáner, servidor, switch, router, UPS u otro — se pidieron diez campos: tipo de equipo, número de inventario, número de serie, área usuaria, servidor público resguardante, fecha de adquisición, proveedor, costo, estatus y fecha del último mantenimiento. Ese inventario es la fotografía del parque informático real del municipio: permite saber cuántos equipos tiene, en qué áreas están concentrados, cuántos están activos, cuántos en reparación o dados de baja, y si la fecha del último mantenimiento sugiere que el equipo recibe atención periódica o que lleva años sin revisión formal.
El segundo bloque fue el registro de licencias y servicios digitales: para cada software o servicio contratado — sistema de nómina, sistema de checador, contabilidad, correo institucional, antivirus, almacenamiento en nube, hosting, dominio, telefonía, internet u otro — se pidieron siete campos: tipo de software o servicio, número de licencias contratadas, vigencia, proveedor, costo, área usuaria y sistema al que corresponde. Este bloque es especialmente relevante porque los contratos de software y servicios digitales son frecuentemente los más opacos en los municipios: se renuevan de forma automática, se pagan con cargo a partidas de servicios generales sin descripción específica, y sus precios raramente se comparan con el mercado porque los funcionarios responsables no tienen incentivos para cambiar de proveedor ni para negociar mejores tarifas.
Como documentación complementaria se solicitaron los contratos de internet, telefonía, hosting, dominios, licencias y soporte técnico, las bitácoras de mantenimiento de equipo y las políticas de respaldo y seguridad informática si existen. Este último documento — las políticas de seguridad informática — es de particular interés porque define cómo el municipio protege la información de los ciudadanos que procesa en sus sistemas: si no existe, la información personal de quienes realizan trámites municipales puede estar almacenada sin ningún protocolo de protección verificable.
El municipio de Colón no respondió.
Ese silencio sobre el equipo informático y los servicios digitales completa un ciclo de opacidad patrimonial y tecnológica que abarca ya los bienes muebles (solicitud 81), el almacén central (solicitud 82) y el parque vehicular administrativo (solicitud 83). En los cuatro casos, el municipio eligió no mostrar qué tiene, quién lo usa y cuánto cuesta mantenerlo.
El silencio sobre los servicios digitales tiene una dimensión adicional que merece señalarse. Los sistemas informáticos del municipio — nómina, contabilidad, checador — son exactamente los sistemas que han sido objeto de las solicitudes de mayor alcance de esta auditoría: las que piden los datos de nómina en formato abierto (solicitud 30), el control de asistencia (solicitud 77) y el presupuesto ejercido (solicitud 75). Si esos sistemas existen y están contratados con proveedores formales, el municipio tiene contratos que los respaldan. Si los contratos no son públicos, no hay manera de saber si los sistemas que el municipio usa para administrar el dinero y el personal de los ciudadanos cumplen con estándares mínimos de funcionalidad, seguridad y auditoría.
En Colón, las computadoras, los servidores y el software que procesan la información del gobierno municipal se pagan con dinero público. Los ciudadanos tienen derecho a saber qué sistemas usa su gobierno, a quién se los compró, cuánto paga por ellos y si la información que esos sistemas procesan está protegida. El municipio prefirió no responder ninguna de esas preguntas.
Solicitud: OAAZ-COLÓN-PM-2026-05-084 · Municipio de Colón, Qro. · Abril 2026












