LA CASA DEL JABONERO
Hay políticos que primero terminan el encargo y después preguntan qué sigue.
Y hay otros que, con la silla todavía caliente, ya están viendo si la de junto tiene mejor respaldo.
Iván Reséndiz aparece sonriente, con Peña de Bernal detrás y una hoja de Morena al frente. En el documento se observa su solicitud de registro para la Coordinación Distrital Federal del Distrito 1.
Conviene precisar algo antes de encender el jabón: el registro no significa que ya sea candidato ni que haya sido designado. Se trata de un proceso interno.
Pero políticamente la fotografía sí dice algo: el presidente municipal de Ezequiel Montes, todavía en funciones, ya levantó la mano para otra responsabilidad.
Qué bonito se ve Bernal desde la siguiente candidatura
La imagen es impecable: camisa guinda, sonrisa amplia, Peña de Bernal de fondo y documento en mano.
Sólo falta un pequeño detalle en la fotografía: Ezequiel Montes.
No el paisaje. El municipio real.
El de las promesas pendientes, los expedientes incompletos, los camiones que todavía necesitan explicación, las obras cuyos registros tuvieron que corregirse y las cuentas que seguimos intentando reconstruir.
Las mil becas que se quedaron en 344
En campaña prometió apoyar a mil universitarios con una bolsa de 12 millones de pesos anuales. En 2025, el programa documentado alcanzó a 344 estudiantes y, en la revisión publicada por Voz y Testimonio, no se había localizado una convocatoria equivalente para 2026.
No significa que las becas no existan o que hayan sido canceladas. Significa algo más sencillo: la promesa era mil y el resultado documentado fue 344.
Y luego llegaron los archivos
La administración respondió 69 solicitudes de información del primer bloque después de utilizar ampliaciones de plazo. Ese universo terminó relacionado con 69 recursos de revisión ante INFOQRO.
Después vino otra maravilla administrativa: 969 archivos, más de un gigabyte de información, y todavía sin una ruta clara para identificar dónde estaban los calendarios presupuestarios específicamente solicitados.
Aquí puede consultarse la revisión documental.
Los camiones de basura también quisieran registrarse
En otra investigación, el municipio entregó documentación de tres camiones recolectores dentro de un universo mayor que la auditoría buscaba conciliar. Eso no demuestra que falten vehículos; lo documentado es que el expediente revisado no permitía cerrar por sí solo la relación completa.
En otra solicitud, distintas áreas señalaron no localizar registros de GPS, geolocalización, telemetría o bitácoras electrónicas.
En obra pública, hasta las fotografías necesitaron orientación
Auditoría Ciudadana documentó registros de obras públicas con observaciones por diferencias entre montos, fotografías, fechas y anexos. Varios fueron devueltos para corrección y posteriormente validados.
Eso también hay que decirlo completo: hubo correcciones y validaciones posteriores.
La obra de seguridad también creció
La ampliación del Módulo de Seguridad Pública terminó costando 7.22 millones de pesos. La propuesta ganadora había quedado apenas por debajo del techo financiero inicial; posteriormente un convenio modificatorio elevó el monto final.
Los documentos permiten conciliar el monto final, pero no reconstruir por completo la decisión que llevó al incremento porque faltaban piezas documentales específicas dentro del expediente revisado.
No estamos diciendo corrupción. Estamos diciendo algo que para cualquier gobierno debería resultar suficientemente incómodo: faltan explicaciones.
El agua, las concesiones y esas pequeñas contradicciones
También está el expediente de Portto Blanco Bernal.
Mientras legisladores de Morena defendieron públicamente una postura contraria a concesiones privadas del agua, dentro del gobierno municipal encabezado por un alcalde de Morena avanzó un procedimiento solicitado por una empresa para intervenir en servicios hidráulicos de ese desarrollo.
El trámite existe. No significa que la concesión ya haya sido otorgada.
El problema no es que quiera crecer
Iván Reséndiz tiene derecho a participar en los procesos internos de su partido conforme a las reglas aplicables.
El punto es otro: la pregunta legítima para cualquier presidente municipal que, a mitad de su encargo, comienza a mirar hacia otra posición es ¿y el municipio cuándo?
Los ciudadanos no votaron por un transbordo. Votaron por una administración municipal.
Tal vez la frase más apropiada para esta fotografía sería: “Solicitud de registro recibida. Administración municipal: todavía en proceso.”
Faltan meses de gobierno. Faltan explicaciones. Faltan promesas por medir. Faltan expedientes por cerrar. Faltan obras por revisar.
Y mientras todo eso sucede, Iván Reséndiz ya tiene su papelito en la mano.
Porque en política hay algo peor que no cumplir una promesa: irse buscando otra antes de terminar de explicar la primera.










