Tequisquiapan, Qro.-La mañana de este domingo comenzó con una escena trágica sobre la carretera estatal 200. A la altura del kilómetro 48, cerca de la comunidad de Fuentezuelas, una camioneta Nissan de color rojo terminó incrustada debajo de la parte trasera de un tráiler detenido por una falla mecánica.
El impacto fue devastador.
La parte frontal de la camioneta quedó completamente destruida bajo la caja de la pesada unidad. Entre piezas desprendidas, cristales rotos y restos metálicos sobre el pavimento, los primeros cuerpos de emergencia comenzaron a trabajar para asegurar la zona y acercarse al conductor.
Elementos de Protección Civil y Bomberos llegaron al lugar con equipo especializado. Antes de iniciar cualquier maniobra, evaluaron la estabilidad del tráiler, las condiciones del vehículo y la existencia de posibles riesgos adicionales para rescatistas y automovilistas.
Los bomberos utilizaron herramientas hidráulicas para abrir la estructura deformada de la camioneta. El espacio era reducido y cada movimiento debía ejecutarse con precisión, debido a que gran parte del vehículo había quedado atrapada debajo del remolque.
Dentro se encontraba un joven de 25 años.
Los paramédicos realizaron la valoración correspondiente, pero ya no había nada que hacer. El conductor no presentaba signos vitales. La carretera quedó entonces convertida en una escena bajo resguardo, mientras el ruido de las herramientas de rescate dio paso a las diligencias ministeriales.
Elementos de la Policía Estatal acordonaron el lugar y controlaron la circulación para evitar otro percance. Durante varias horas, el tránsito resultó afectado por las maniobras de los cuerpos de emergencia, la recuperación del vehículo y el trabajo del personal pericial.
Más tarde arribaron integrantes de la Fiscalía General del Estado, quienes realizaron el procesamiento de la escena, recabaron indicios y efectuaron el levantamiento del cuerpo. Las investigaciones deberán establecer las circunstancias precisas en las que ocurrió el accidente y determinar las responsabilidades correspondientes.
Cuando concluyeron las labores, sobre el pavimento permanecían las marcas del choque y los restos de una camioneta irreconocible. Frente a ella, el tráiler detenido mostraba la enorme diferencia de dimensiones entre ambas unidades.
La carretera estatal 200 volvió poco a poco a la normalidad, pero para una familia la mañana ya había quedado marcada de manera irreversible. Un trayecto que parecía cotidiano terminó en tragedia, a unos metros de Fuentezuelas y bajo la estructura de un tráiler que permanecía detenido sobre el camino.














