Cuánto se cobró, cuánto llegó al erario y cuánto desapareció en el camino — el municipio no quiso hacer ese cruce
Colón, Qro.- La brecha entre las multas levantadas y las multas efectivamente cobradas e ingresadas al erario municipal es uno de los indicadores más directos de la integridad de un sistema de tránsito. Si se emitieron mil boletas durante el año pero solo trescientas generaron un recibo oficial de pago en el sistema municipal, hay setecientas multas cuyo destino no puede explicarse solo con cancelaciones legítimas y prescripciones documentadas: algunas pueden haberse cobrado directamente al ciudadano sin emitir recibo, algunas pueden haberse cobrado y no ingresado al sistema, y algunas pueden estar en manos de ciudadanos que simplemente no pagaron y cuya cobranza nadie siguió. Sin el cruce entre boleta y recibo — folio a folio, no como total global — ese espacio de opacidad permanece abierto e inauditable.
En abril de 2026, como parte de la auditoría ciudadana que Voz y Testimonio realiza al municipio de Colón, Querétaro, se presentó la solicitud OAAZ-COLÓN-2026-05-088, que pide el cruce administrativo completo entre cada infracción de tránsito emitida durante 2025 y su pago efectivo. La solicitud incluyó una cláusula explícita: no se piden concentrados globales — se pide el cruce folio por folio.
¿Qué se pidió?
La solicitud cubrió doce campos por cada boleta del sistema — tanto las que terminaron en pago como las que no. El primero fue el folio de la boleta. El segundo fue la fecha de la infracción. El tercero fue el tipo de infracción. El cuarto fue el monto original establecido en el reglamento para ese tipo de falta. El quinto fue los descuentos aplicados — si se otorgó alguna reducción por pronto pago, por convenio o por cualquier otro criterio, y cuánto representó ese descuento. El sexto fue el monto efectivamente pagado. El séptimo fue la fecha en que se realizó el pago. El octavo fue el número de recibo oficial emitido — el folio del comprobante de pago que debería existir por cada multa cobrada. El noveno fue la caja, plataforma o sistema de cobro utilizado — si se pagó en ventanilla, en banco, en plataforma digital u otro medio. El décimo fue la cuenta contable o partida de ingreso a la que se registró ese pago. El undécimo fue el estatus final de la boleta: pagada, pendiente, impugnada, prescrita, cancelada o convenida. El duodécimo fue, en caso de pago parcial o convenio de pago, el monto acordado y las fechas de cada parcialidad.
Esos doce campos, combinados para el universo completo de boletas emitidas durante 2025, producen la radiografía financiera del sistema de multas: cuánto se emitió en total, cuánto se cobró efectivamente, cuánto se condonó mediante descuentos o convenios, cuánto prescribió sin cobrarse, cuánto está pendiente y — la pregunta más importante — si hay boletas emitidas que no aparecen en ninguna de esas categorías, lo que señalaría directamente el espacio donde pudieron ocurrir cobros informales.
Como documentación complementaria se solicitaron los lineamientos de cobro, descuentos, recargos y condonaciones, los reportes de corte de caja vinculados a infracciones y los criterios internos para descuentos, reducciones o pagos parciales.
El municipio de Colón no respondió.
Con este silencio, la auditoría ha completado el ciclo más revelador de toda su serie sobre tránsito municipal: cuatro solicitudes consecutivas — infracciones levantadas (71), control de talonarios (86), boletas canceladas (87) y recaudación efectiva (88) — que juntas deberían permitir reconstruir el flujo completo de una multa desde que se emite hasta que el dinero ingresa al erario. Las cuatro recibieron el mismo silencio.
Ese silencio cuádruple no es neutral. En materia de tránsito municipal, la opacidad en los cuatro momentos del ciclo — emisión, control de folios, cancelación y recaudación — describe un sistema donde el dinero que los ciudadanos pagan por multas puede transitar entre el bolsillo del conductor y el erario municipal sin que ningún registro público permita verificar si llegó completo, si llegó a tiempo y si llegó por los canales institucionales correctos.
El municipio de Colón tuvo la oportunidad de demostrar que su sistema de multas de tránsito es íntegro y trazable. Cuatro veces seguidas eligió no hacerlo.
Solicitud: OAAZ-COLÓN-2026-05-088 · Municipio de Colón, Qro. · Abril 2026












