El equipo táctico de la policía de Colón: chalecos, cascos, escudos

Date:

y radios que el municipio no quiso inventariar públicamente

Colón, Qro.- Un policía municipal no sale a patrullar solo con su uniforme y su arma. Sale — o debería salir — con el equipo de protección personal que le permite ejercer su función con un mínimo de seguridad: un chaleco balístico que lo proteja ante una agresión armada, un casco si el servicio lo requiere, un escudo en situaciones de control de multitudes, y un radio que le permita comunicarse con el centro de mando y con otras unidades en tiempo real. Ese equipo táctico no es un accesorio opcional — es la diferencia entre un elemento que puede responder a una situación de riesgo con recursos adecuados y uno que enfrenta esa misma situación desprotegido y sin comunicación efectiva.

Cuando el inventario de equipo táctico no es público, ocurren dos tipos de problemas simultáneamente. El primero afecta a los propios policías: si no hay registro formal de cuántos chalecos balísticos existen, cuántos están en buen estado y cuántos están vencidos o dañados, no hay manera de garantizar que cada elemento en servicio tiene acceso al equipo de protección que le corresponde. El segundo afecta al erario: sin inventario público, el equipo táctico puede comprarse sin que exista un registro patrimonial que lo respalde, puede deteriorarse sin que nadie registre la necesidad de reposición, o puede simplemente desaparecer del acervo institucional sin que haya un acta de baja que explique qué ocurrió con él.

En abril de 2026, como parte de la auditoría ciudadana que Voz y Testimonio realiza al municipio de Colón, Querétaro, se presentó la solicitud OAAZ-COLÓN-2026-05-067, que pide el inventario completo de equipo táctico de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal durante el ejercicio 2025.

¿Qué se pidió?

La solicitud fue directa y enumeró con precisión las categorías de equipo sobre las que se pide información: chalecos balísticos, cascos, escudos, radios de comunicación y cualquier otro equipo táctico que la corporación tenga registrado en su inventario. Para cada categoría se solicitó una base de datos en Excel o CSV que permitiera conocer la cantidad de unidades disponibles, su condición operativa y cualquier otro identificador técnico que la corporación utilice en su control patrimonial interno.

Ese inventario es la fotografía del equipamiento real con el que opera la corporación policial de Colón. Cruzado con el estado de fuerza (solicitud 50) — que el municipio también se negó a entregar — permite responder una pregunta que cualquier ciudadano debería poder hacer sobre su policía: ¿hay suficiente equipo de protección para todos los elementos que salen a patrullar? Si la corporación tiene ochenta elementos activos pero solo treinta chalecos balísticos operativos, hay cincuenta policías que salen al servicio sin la protección básica que la ley y los protocolos de seguridad exigen. Esa brecha no solo pone en riesgo a los elementos — tiene implicaciones directas sobre la capacidad de respuesta de la corporación ante situaciones de alto riesgo.

La solicitud incluyó la cláusula estándar de inexistencia: si el municipio no lleva inventario de equipo táctico, debe decirlo por escrito. Y esa declaración también sería información relevante — porque significaría que la corporación no sabe cuánto equipo tiene, en qué estado está ni si es suficiente para su plantilla activa.

El municipio de Colón no respondió.

Con este decimoctavo silencio consecutivo sobre la corporación policial de Colón, la auditoría ciudadana ha documentado una negativa que ahora abarca desde la plantilla hasta el último chaleco balístico. Dieciocho solicitudes sobre la Secretaría de Seguridad Pública. Dieciocho silencios.

El silencio sobre el equipo táctico cierra el ciclo de inventarios de la corporación que esta auditoría ha intentado construir: patrullas (solicitud 60), armamento (solicitud 55), municiones (solicitud 57) y ahora equipo táctico (solicitud 67). En los cuatro casos, el municipio guardó silencio. El resultado es una corporación policial cuyo patrimonio operativo completo — vehículos, armas, municiones y equipo de protección — es invisible al escrutinio ciudadano.

Esa invisibilidad tiene un costo concreto: los ciudadanos de Colón no pueden saber si los policías que los protegen tienen el equipo necesario para hacerlo, ni si el dinero público invertido en ese equipamiento está produciendo una corporación bien pertrechada o una que patrulla con recursos insuficientes y sin que nadie lo registre. En materia de seguridad pública, esa incertidumbre no es un problema menor. Es exactamente lo que una auditoría ciudadana existe para resolver — y lo que el municipio de Colón, dieciocho veces seguidas, eligió no permitir.

Solicitud: OAAZ-COLÓN-2026-05-067 · Municipio de Colón, Qro. · Abril 2026

Share post:

Reciente

Noticias
Relacionadas

San Nicolás firmó convenio dos meses antes

El drenaje de Lázaro Cárdenas, en San Nicolás, costó casi 2 millones de pesos. El convenio modificatorio dice que fue firmado el 5 de septiembre de 2025, pero ...

Las cámaras de Colón: cuántas son, cuántas funcionan y cuánto costaron

Le pedimos a la Secretaría de Seguridad Pública de Colón el inventario de su sistema de videovigilancia 2025: número de cámaras, año de instalación, estatus operativo de ...

CECAFIS acerca formación policial a 4,122 personas

Con el programa “Cómo se Forma un Policía Queretano”, el Centro de Capacitación, Formación e Investigación para la Seguridad (CECAFIS), ha ...

97 pasantes concluyen servicio social en Hospital General

La secretaria de Salud del estado de Querétaro, Martina Pérez Rendón, presidió la ceremonia de clausura del ciclo de servicio social de pasantes de ...