Cambian las administraciones, cambian los funcionarios y cambian los discursos. Lo que no cambia es el agua acumulándose en el mismo lugar cada temporada de lluvias.
En política, hay quienes hacen de la obstinación su bandera, hasta que la realidad les obliga a doblar las manos. Tal es el caso de la presidenta municipal
Como un acto de provocación ante la huelga que sostienen los trabajadores del sindicato del ayuntamiento de Cadereyta, la presidenta municipal ha decidido
Cambian las administraciones, cambian los funcionarios y cambian los discursos. Lo que no cambia es el agua acumulándose en el mismo lugar cada temporada de lluvias.