La casa del jabonero
Pues ya salió Santiago Nieto a estrenar nombramiento.
Tres días después de recibir la coordinación de los Comités de Defensa de la Transformación en Querétaro, llegó a la Alameda Hidalgo acompañado de dirigentes, legisladores, operadores, chalecos, gorras, banderas y prácticamente todo lo necesario para preparar una bonita fotografía familiar.
El boletín enviado por su equipo asegura que el encuentro:
“demostró el músculo político del partido en la entidad”.
¡Caramba!
Eso sí es confianza.
Porque una cosa es tener músculo.
Y otra muy distinta posar para la fotografía metiendo la panza y apretando el bíceps.
Y como aquí en La Casa del Jabonoso somos desconfiados hasta con la báscula del baño, decidimos mirar las fotografías.
¿MÚSCULO O FOTO CON BUENA LUZ?
Las imágenes disponibles muestran una concentración respetable.
Hay gente.
Eso es indiscutible.
Hay organización.
También.
Hay estructura de Morena.
Muchísima.
Lo que todavía no alcanzamos a encontrar es al Arnold Schwarzenegger electoral que describe el boletín.
Analizando las diferentes fotografías y procurando no contar siete veces al mismo señor solamente porque salió desde siete ángulos distintos, nuestra estimación visual coloca aproximadamente entre 250 y 300 personas distintas visibles.
Puede haber más fuera del encuadre.
Por supuesto.
Puede haber gente tapada.
También.
Así que no cometeremos la barbaridad de decir que asistieron exactamente 273 personas, como si hubiéramos pasado lista.
Pero de ahí a proclamar que aquello fue una demostración del “músculo político del partido en la entidad”…
Bueno.
Digamos que el músculo todavía estaba calentando.
121 MIL MILITANTES… ¿Y DÓNDE LOS ESTACIONARON?
Aquí viene lo divertido.
El propio Santiago habló de alrededor de 121 mil afiliados de Morena en Querétaro y les pidió salir a las calles, puerta por puerta, a promover los resultados de la Cuarta Transformación.
¡121 mil!
Eso ya no es músculo.
Eso es gimnasio completo.
Con alberca, vapor y membresía VIP.
Nada más que el sábado, en la Alameda, aparentemente algunos miles olvidaron que era día de pierna.
Y ojo:
Sería tramposo comparar directamente 121 mil afiliados estatales con los asistentes de una asamblea en la capital.
Nadie esperaba que los 121 mil llegaran a la Alameda.
Ni cabrían.
Tendríamos que pedirle prestado el estadio al Gallos.
El problema no es ése.
El problema es que el boletín decidió vender el evento como demostración de músculo estatal.
Y si ellos ponen la báscula, pues nosotros solamente estamos viendo cuánto marca.
MUCHO CHALECO, TODAVÍA POCO CIUDADANO
Las fotografías cuentan otra historia interesante.
Uno voltea a la izquierda:
chaleco.
A la derecha:
chaleco.
Atrás:
bandera.
Adelante:
gorra.
Más allá:
otro chaleco.
Aquello por momentos parecía menos una asamblea ciudadana y más la convención anual de fabricantes de gabardina guinda.
Y eso no es necesariamente malo.
Morena necesita estructura.
Necesita militantes.
Necesita operadores.
Necesita gente dispuesta a caminar.
Pero para ganar Querétaro necesita especialmente a quienes no tienen chaleco.
Ahí está el verdadero problema de Santiago.
Porque los de chaleco probablemente ya votaban por Morena.
Los interesantes son los otros.
El comerciante.
La señora de la colonia.
El profesionista.
El empresario.
El joven que no milita.
El panista desencantado.
El ciudadano que votó por Claudia Sheinbaum, pero no necesariamente votará Morena para gobernador.
Ésos no vienen incluidos en el paquete de coordinador.
Se venden por separado.
Y cuestan muchísimo trabajo político.
TODOS UNIDOS, INDIVISIBLEMENTE… HASTA QUE REPARTAN LAS CANDIDATURAS
Santiago lanzó una frase muy bonita:
“Todos tenemos que estar en este movimiento unidos, indisolublemente unidos”.
Qué hermoso.
Casi escuché violines.
Y sí.
En Morena todos están unidos.
Absolutamente todos.
Gilberto con Santiago.
Santiago con Gilberto.
Los alcaldes con los diputados.
Los diputados con los dirigentes.
Los dirigentes con los aspirantes.
Los aspirantes entre ellos.
Todos tomados de la mano alrededor de una fogata cantando Cielito lindo.
Hasta que llegue el momento de repartir:
presidencias municipales,
diputaciones,
regidurías,
posiciones plurinominales
y espacios dentro de la campaña.
Ahí vamos a descubrir si la unidad era indisoluble…
o soluble en candidaturas.
Porque una cosa es levantarle la mano al compañero.
Y otra que el compañero quiera levantar la tuya cuando le acabas de quitar la candidatura.
La verdadera encuesta de unidad de Morena no se levanta por teléfono.
Se levanta cuando publican las listas.
Y EN ESO LLEGÓ EL VERDE
También está el pequeño detalle llamado Partido Verde.
Ricardo Astudillo ya expresó públicamente respeto por la designación de Santiago.
Magnífico.
Todos amigos.
Todos compañeros.
Todos transformadores.
Pero Santiago también reconoció que todavía tiene pendiente reunirse con Astudillo para fortalecer acuerdos y consensos.
Traducido del dialecto político:
todavía falta hablar de lo importante.
Porque el Verde podrá llamarse Verde, pero no nació ayer.
Sabe perfectamente cuánto vale su porcentaje.
Y cuando alguien necesita tus votos para entrar al Palacio de la Corregidora, curiosamente tus votos empiezan a ponerse más caros.
No sabemos qué pedirá el Verde.
Pero difícilmente será una planta para la oficina.
Municipios.
Diputaciones.
Regidurías.
Espacios políticos.
Negociaciones nacionales.
Bienvenidos a la ecología electoral:
nada se pierde, todo se transforma… en posiciones.
PERO NO ES CANDIDATO, ¿EH?
Hay otra parte deliciosa.
Oficialmente Santiago Nieto es:
Coordinador de los Comités en Defensa de la Cuarta Transformación.
No candidato.
Entendido.
Solamente va a recorrer los 18 municipios.
Organizar estructuras.
Movilizar militantes.
Promover logros gubernamentales.
Reunirse con liderazgos.
Construir acuerdos.
Sumar equipos.
Posicionarse territorialmente.
Y buscar que la Cuarta Transformación llegue al Palacio de la Corregidora.
Pero candidato no.
No sean malpensados.
Es como ponerse traje de novio, reservar iglesia, contratar mariachi, repartir invitaciones y preguntar cuánto cuesta el salón…
pero aclarar que todavía no hay boda.
Nosotros respetamos profundamente las formalidades.
Así que mientras no sea candidato, no le diremos candidato.
Le diremos:
“el señor que casualmente está haciendo todas las cosas que haría un candidato”.
Mucho más preciso.
LA ALAMEDA FUE EL CALENTAMIENTO
Ahora bien, entre tanta carrilla hay una cosa que Santiago está haciendo correctamente.
Entendió que necesita territorio.
Porque Nieto tiene currículo.
Tiene relaciones nacionales.
Tiene reflectores.
Tiene experiencia federal.
Tiene presencia mediática.
Tiene adversarios suficientes como para llenar otra Alameda.
Lo que todavía tiene que demostrar es si tiene calle queretana.
Y para eso anunció recorrido por los 18 municipios.
Ahí empieza lo bueno.
Porque en Ciudad de México pueden conocer perfectamente al exjefe de la UIF.
Pero en una comunidad de la Sierra alguien puede preguntar:
—¿Santiago quién?
Y no existe currículum de veinte páginas que sustituya haber estado ahí.
EL PRIMER EVENTO DEJA UNA ADVERTENCIA
Por eso tampoco hay que burlarse demasiado de las 250 o 300 personas que podemos identificar aproximadamente en las fotografías.
Sería un error político.
Una estructura de 300 personas bien organizada puede valer mucho más que un mitin de 3 mil acarreados que desaparecen cuando se acaba la torta.
Lo que sí podemos cuestionar es la propaganda.
Porque si el boletín hubiera dicho:
“Santiago reunió a estructura y liderazgos de Morena para iniciar una nueva etapa de organización”, probablemente no habría mucho que discutir.
Pero decidieron sacar pecho:
“demostró el músculo político del partido en la entidad”.
Pues ahora aguanten que les midamos el brazo.
Y por el momento…
hay bíceps.
Hay gimnasio.
Hay entrenador.
Hay proteína.
Hay 121 mil membresías registradas.
Pero todavía no estamos viendo a Mr. Querétaro 2027.
LA ELECCIÓN QUE SANTIAGO TODAVÍA NO HA GANADO
Santiago ya ganó algo muy importante.
Ganó el derecho de arrancar primero.
Morena lo colocó al frente.
Eso le da tiempo.
Tiempo para recorrer.
Tiempo para negociar.
Tiempo para cicatrizar heridas.
Tiempo para organizar.
Tiempo para posicionarse.
Y también tiempo para equivocarse.
Pero hay una pequeña mala noticia:
la gubernatura no la entrega Morena.
La entregan los votos.
Y para conseguirlos Santiago tendrá que superar tres pruebas.
Primero, convencer a los morenistas que querían otro candidato de que ahora siempre habían querido a Santiago.
Después, convencer al Verde de que la transformación también puede ser rentable en color verde.
Y finalmente tendrá que hacer lo verdaderamente complicado:
convencer a miles de queretanos que jamás se pondrían un chaleco guinda.
Ahí estará la elección.
Porque este sábado Santiago reunió a Morena.
Ahora falta que reúna a Querétaro.
Y ésa es una Alameda bastante más grande.
EL JABONAZO
Así que felicidades por el músculo.
Nada más no se emocionen demasiado con el espejo.
Porque las campañas son como los gimnasios en enero:
el primer día están llenísimos de entusiasmo.
Lo difícil es ver quién sigue entrenando cuando llegue junio.
Y para Santiago Nieto el ejercicio apenas comienza.
Eso sí:
si realmente consigue poner a 121 mil militantes tocando puertas, unificar a Morena, cerrar con el Verde y conquistar voto ciudadano fuera de la 4T…
entonces sí.
Nosotros mismos le compramos la camiseta sin mangas.
Pero por ahora:
menos selfie frente al espejo y más sentadilla territorial.
Porque el Palacio de la Corregidora queda bastante lejos de la Alameda Hidalgo.
Y no se llega apretando el bíceps.
Se llega contando votos.










