Las obras públicas son la expresión más visible del gobierno municipal: las calles, el agua, el drenaje, el alumbrado, los espacios comunitarios. Son también donde más fácilmente se pierde o se desvía el dinero público. Por eso la transparencia en obra pública no es un detalle técnico: es la diferencia entre un gobierno que sirve a su comunidad y uno que se sirve de ella.
En abril de 2026, en el marco de la auditoría ciudadana que Voz y Testimonio lleva a cabo al municipio de Colón, Querétaro, se presentó la solicitud OAAZ-COLÖN-PM-2026-05-006, dirigida al Presidente Municipal. En ella se pidió el Programa de Obra Pública Anual 2025 (POPA) completo: todas las obras programadas para ese año, sin importar de qué fondo provenía el dinero —FAISMUN, FORTAMUN, recursos propios, convenios o participaciones federales.
Lo que se pidió es el ABC de la rendición de cuentas en obra pública:
La solicitud solicitó, para cada obra del programa: su nombre, descripción y alcance, la localidad o comunidad beneficiada, el área responsable de ejecutarla, la modalidad de contratación, el monto aprobado, las fuentes de financiamiento y el calendario de inicio y término. También se pidió el acto administrativo con el que el Ayuntamiento aprobó ese programa —el acuerdo o acta de sesión— y cualquier modificación posterior, como obras canceladas, montos aumentados o metas reducidas.
Y lo más relevante para una auditoría real: el avance físico y financiero trimestral de cada obra, es decir, cuánto se comprometió, cuánto se devengó, cuánto se pagó, qué porcentaje de avance físico lleva cada proyecto y cuál es su estatus actual —si ya terminó, si sigue en proceso, si fue suspendida o cancelada.
Todo en Excel o CSV, no en imágenes ni PDF escaneados.
El municipio de Colón no respondió.
Ese silencio es especialmente grave en materia de obra pública. Cuando un gobierno no informa qué obras planeó, qué obras ejecutó y cuánto gastó en cada una, no hay manera de saber si el dinero llegó a las comunidades, si las obras se terminaron, si los contratos se otorgaron con criterios claros o si los montos corresponden a lo que realmente se construyó.
En Colón, los ciudadanos pagan impuestos, reciben transferencias federales y en teoría tienen un gobierno que trabaja para ellos. Pero sin acceso al programa de obra pública y su avance, esa relación opera en una sola dirección: el municipio recibe, gasta y no rinde cuentas.
Esta es la sexta solicitud de información que Voz y Testimonio presenta al municipio de Colón sin obtener respuesta. El patrón ya no es casual.
Solicitud: OAAZ-COLÖN-PM-2026-05-006 · Municipio de Colón, Qro. · Abril 2026












