Tequisquiapan, Qro.– En la revisión de la partida 1331 de horas extraordinarias del municipio de Tequisquiapan, el dato más sensible no es únicamente cuánto se pagó, sino quién autorizó esos pagos, bajo qué motivo y con qué soporte documental.
La Solicitud 45 pidió que el municipio entregara el detalle persona por persona y mes por mes de las horas extra pagadas durante 2025. Entre los datos requeridos se incluyó expresamente el folio de autorización y el cargo de quien autoriza.
Estos campos son fundamentales porque permiten reconstruir la cadena de responsabilidad administrativa: quién pidió las horas extra, quién las validó, quién las autorizó y quién las pagó.
La Dirección de Recursos Humanos informó que el pago de horas extraordinarias requiere solicitud del titular del área, autorización correspondiente y posterior registro para pago.
Esa explicación confirma que, en teoría, cada pago debería tener una ruta documental. Pero en la respuesta visible no se observa un desglose que permita verificar cada caso concreto.
El tema puede escalar más allá de una simple respuesta incompleta. La Ley General de Responsabilidades Administrativas contempla consecuencias para faltas graves relacionadas con recursos públicos, y la Auditoría Superior de la Federación resume que las sanciones pueden incluir suspensión, destitución, sanción económica e inhabilitación temporal, según el caso.
Eso no significa que en Tequisquiapan exista ya una irregularidad comprobada, pero sí que el control documental es indispensable. Si no hay folios, bitácoras ni autorizaciones claras, se dificulta distinguir entre un pago justificado y uno discrecional.
En otros municipios del país, las auditorías han puesto lupa sobre pagos extraordinarios. En Progreso, Yucatán, por ejemplo, un informe de auditoría detectó pagos de horas extra que excedían límites establecidos, lo que muestra que este tipo de partidas sí puede generar observaciones cuando no se documenta adecuadamente.
Tequisquiapan aún está a tiempo de despejar dudas. Para hacerlo, debe entregar datos abiertos, inventario del CD, bitácoras o evidencia equivalente.
La transparencia no se presume; se demuestra.











