Tequisquiapan, Qro.– La auditoría ciudadana al gasto público de Tequisquiapan detectó un nuevo punto de opacidad técnica: el municipio respondió una solicitud sobre horas extraordinarias con referencia a un CD, pero sin dejar visible un inventario público que permita saber qué archivos contiene, en qué formato están y si realmente cumplen con lo solicitado.
La Solicitud 45 pidió expresamente la entrega en Excel o CSV del detalle 2025 de la partida 1331, correspondiente a horas extraordinarias. Entre los campos requeridos estaban: ID de empleado, nombre en versión pública, puesto, unidad responsable, mes, horas autorizadas, horas reportadas, horas pagadas, tarifa, monto, motivo, folio de autorización y cargo de quien autoriza.
La respuesta visible del municipio se integra por oficios escaneados. En ellos, la Unidad de Transparencia remite a la contestación de Recursos Humanos, que señala haber puesto a disposición la información en un CD.
Pero una entrega de información pública no debería depender de una especie de “caja sorpresa” digital. Si se entrega un CD, la autoridad debería indicar, al menos, el nombre de los archivos, su formato, número de registros, periodo cubierto y unidad responsable.
El derecho de acceso a la información no se agota con contestar dentro del plazo. Debe garantizarse que la persona solicitante pueda usar, revisar y procesar los datos. Los lineamientos nacionales reconocen que los formatos abiertos facilitan el procesamiento digital y permiten acceso sin restricción de uso.
Además, el propio sitio de Infoqro informa que el recurso de revisión puede presentarse mediante la Plataforma Nacional de Transparencia o por escrito libre, y que la Comisión cuenta con un plazo máximo de 40 días hábiles para resolver, ampliable hasta por 20 días más.
El punto de fondo es simple: una respuesta técnicamente cerrada puede funcionar como opacidad práctica.
Cuando se trata de dinero público, los datos no deberían entregarse de manera que sólo puedan verse, sino de forma que puedan analizarse. Más aún cuando se trata de remuneraciones extraordinarias, una partida sensible porque involucra pagos adicionales a servidores públicos.
La pregunta sigue abierta: ¿el CD contiene una base de datos real o sólo documentos que impiden revisar el gasto?





