El sistema federal de seguimiento conservó observaciones sobre proyectos ejecutados en 2025: montos que no coincidían con anexos, fotografías diferentes, fechas contractuales inconsistentes y ligas que enviaban al documento equivocado. Los registros terminaron validados, por lo que las observaciones no prueban daño patrimonial, pero revelan fallas en la trazabilidad del gasto.
AUDITORÍA CIUDADANA EZEQUIEL MONTES 2024-2027 | REPORTAJE DE INVESTIGACIÓN
EZEQUIEL MONTES, QRO.— En obra pública, una fotografía equivocada puede parecer un error menor. Una fecha distinta puede atribuirse a una captura mal realizada. Un monto que no coincide con el anexo puede corregirse.
El problema comienza cuando esas diferencias aparecen repetidamente en el sistema utilizado para informar cómo se ejercen recursos federales.
La revisión de Voz y Testimonio al Sistema de Recursos Federales Transferidos (SRFT), Destino del Gasto, correspondiente al tercer trimestre de 2025, encontró proyectos del Municipio de Ezequiel Montes cuyos historiales conservaron observaciones relacionadas con cantidades, fotografías, contratos, fechas y documentos de entrega.
Entre las anotaciones registradas aparecen expresiones como:
“El Modificado no coincide con el Anexo C”,
“La evidencia fotográfica cargada no coincide con el Anexo C”,
“La fecha de contratación no coincide con la fecha de firma del contrato”,
y:
“La liga del Acta de Entrega direcciona al Contrato de Obra”. (Municipio de Ezequiel Montes)
La documentación consultada muestra que varios registros finalmente aparecen como “Validado avances”. Por ello, estas observaciones no deben presentarse como irregularidades financieras definitivamente acreditadas.
Lo que sí demuestran es que la información inicialmente registrada tuvo que pasar por procesos de revisión y corrección porque distintas piezas del expediente no coincidían entre sí.
Un sistema creado para seguir el dinero
El SRFT concentra información sobre proyectos financiados con recursos federales.
En él deben poder relacionarse, entre otros elementos:
- monto autorizado;
- monto modificado;
- fuente de financiamiento;
- contrato;
- contratista;
- fechas;
- ubicación;
- avance físico;
- avance financiero;
- fotografías;
- actas y ligas documentales.
La importancia de esa información no es meramente burocrática.
Permite comprobar que la obra reportada, el dinero pagado y el expediente contractual pertenecen efectivamente al mismo proyecto.
Y en Ezequiel Montes encontramos varios casos que requirieron revisión.
Módulo de Seguridad: $6.24 millones y una fotografía observada
Uno de los proyectos relevantes corresponde a la ampliación del Módulo de Seguridad Pública de Ezequiel Montes.
El proyecto fue registrado inicialmente por aproximadamente 6.25 millones de pesos, con un importe modificado cercano a 6.24 millones.
El contrato aparece asociado a recursos FORTAMUN 2025.
En el historial de revisión quedaron asentadas observaciones relacionadas con el monto modificado y con la evidencia fotográfica utilizada para acreditar el proyecto. El sistema indicaba que esos elementos no coincidían con el denominado Anexo C. (Municipio de Ezequiel Montes)
Esto no demuestra que el Módulo de Seguridad no exista.
La pregunta de auditoría es más concreta:
¿Cuál fue la fotografía originalmente cargada, qué mostraba el Anexo C y qué corrección fue necesaria para que el registro terminara validado?
Para establecerlo será necesario comparar las versiones inicial y corregida del expediente.
La Canoa: casi $2 millones y tres diferencias documentales
Otro caso corresponde a la construcción del muro de contención de calle La Canoa, primera etapa, en Villa Progreso.
El contrato registrado es:
MEM.SOP.FAISMUN 2025.AD.2025.019
El contratista identificado es:
Jorge Armando Vega Martínez.
El monto reportado fue de aproximadamente 1 millón 995 mil 71 pesos.
Al tercer trimestre se habían registrado alrededor de 1 millón 470 mil 418 pesos como devengados, ejercidos y pagados.
Pero el historial del proyecto conserva observaciones relacionadas con tres aspectos:
- las fechas de inicio y término capturadas no coincidían con el contrato;
- la fecha de contratación no coincidía con la fecha de firma;
- la evidencia fotográfica no coincidía con el Anexo C. (Municipio de Ezequiel Montes)
No estamos ante una prueba de obra fantasma.
Estamos ante algo más comprobable: el expediente reportado inicialmente contenía información que requería corrección para coincidir con sus propios documentos de respaldo.
Una obra eléctrica aparecía ejecutándose mientras el anexo todavía decía “Por Iniciar”
La ampliación de red eléctrica de la calle Gabriel Ramos Millán, en la cabecera municipal, ofrece otro ejemplo.
La obra tuvo un presupuesto cercano a 840 mil pesos y fue contratada mediante adjudicación directa.
El sistema registraba avance físico y financiero.
Sin embargo, entre las observaciones se solicitó actualizar el Anexo C porque el documento todavía señalaba como estatus:
“Por Iniciar”.
También se pidió revisar el monto modificado y la evidencia fotográfica. (Municipio de Ezequiel Montes)
Puede tratarse simplemente de un desfase entre la ejecución real y la actualización administrativa.
Pero ése es precisamente el propósito del seguimiento federal: evitar que una obra aparezca en un documento como no iniciada mientras otro sistema ya registra pagos y avances.
Jardín Principal: “En Ejecución”, pero todavía “Aún no se contrata”
La rehabilitación de la Plaza Cívica del Jardín Principal también dejó un rastro interesante.
El contrato que posteriormente aparece publicado por el municipio es:
MEM.SOP.FAISMUN 2025.AD.2025.021
y fue celebrado mediante adjudicación directa con José Luis Villegas López. (Municipio de Ezequiel Montes)
El propio contrato señala que la adjudicación directa se sustentó en los artículos 30 y 31 de la Ley de Obra Pública del Estado de Querétaro y en el oficio de autorización PM/210/2025. (Municipio de Ezequiel Montes)
Pero durante una etapa de captura del SRFT, el proyecto aparecía como “En Ejecución” mientras una observación interna indicaba:
“AUN NO SE CONTRATA”.
También se solicitó revisar si la evidencia fotográfica permitiría identificar el avance y posteriormente se señaló que dicha evidencia no coincidía con el Anexo C. (Municipio de Ezequiel Montes)
El contrato finalmente existe.
Por eso no sería correcto afirmar que la obra fue realizada sin contratación.
Lo relevante es reconstruir qué fecha tenía cada documento y por qué el sistema mostraba simultáneamente estados administrativos diferentes.
Un contrato terminado tenía una liga equivocada
Hay un ejemplo especialmente ilustrativo.
En una obra contratada mediante el procedimiento AD.2025.020, el municipio reportó que el contratista había renunciado al anticipo.
El sistema registra una observación posterior:
el contrato sí contemplaba anticipo.
Y además señala que la liga correspondiente al Acta de Entrega dirigía en realidad al contrato de obra.
El contratista registrado en ese proyecto es H y R Constructores Asociados, S.A. de C.V., con un importe de aproximadamente 998 mil 184 pesos.
Aquí las preguntas son muy concretas:
¿Existió formalmente renuncia al anticipo?
¿Dónde está el documento?
¿Fue modificado el contrato?
¿La obra contó finalmente con acta de entrega?
¿Y por qué la liga pública conducía inicialmente al documento equivocado?
Una misma obra fue devuelta varias veces
Otro elemento que llama la atención es la cantidad de registros marcados repetidamente como:
“Devuelto a solicitud del capturista”.
Por ejemplo, una obra adjudicada a Alberto Jr Vargas Romo, contrato AD.2025.031, registró observación porque el monto modificado no coincidía con el Anexo C y posteriormente aparece una sucesión de devoluciones entre el 15 y el 16 de octubre de 2025.
El contrato correspondía a trabajos de red de agua potable en Villa Progreso y registra un monto de aproximadamente 435 mil 680 pesos.
La existencia de varias devoluciones no acredita irregularidad.
Pero sí demuestra que el proceso de validación necesitó correcciones sucesivas.
Los registros finalmente fueron validados
Ésta es la parte que no debemos esconder. En numerosos proyectos examinados, después del historial de observaciones aparece:
“Validado avances”
y también:
“Sin observaciones”. (Municipio de Ezequiel Montes)
Eso sugiere que las inconsistencias detectadas pudieron haberse corregido posteriormente.
Por lo tanto, sería incorrecto titular:
“Federación detecta obras irregulares”
o:
“Ezequiel Montes presentó fotografías falsas”.
Los documentos no permiten sostener ninguna de esas afirmaciones. El dato periodísticamente sustentable es otro:
Los reportes de distintas obras tuvieron que ser corregidos porque montos, fotografías, fechas, estatus o ligas no coincidían inicialmente con sus documentos de respaldo.
El problema es la trazabilidad
Cada error aislado podría tener una explicación administrativa sencilla.
Una fotografía equivocada.
Una fecha capturada incorrectamente.
Una actualización tardía.
Una liga mal copiada.
Pero cuando aparecen distintos tipos de inconsistencias en varios proyectos financiados con recursos públicos, resulta pertinente revisar la calidad del control interno.
Porque una auditoría no consiste únicamente en comprobar que existe cemento sobre una calle. Debe poder seguir esta secuencia:
presupuesto → autorización → procedimiento → contrato → anticipo → estimaciones → avance físico → fotografías → acta de entrega → pago.
Si cualquiera de esos elementos pertenece a otro expediente o registra una cantidad diferente, la trazabilidad se debilita.
Lo que está probado
La documentación oficial permite afirmar que en el SRFT de Ezequiel Montes quedaron registrados durante 2025 historiales de revisión relacionados con:
- diferencias entre montos y Anexos C;
- fotografías que no coincidían;
- fechas contractuales diferentes;
- estatus que requerían actualización;
- ligas documentales incorrectas;
- registros devueltos para corrección. (Municipio de Ezequiel Montes)
También permite identificar contratos, contratistas y cantidades asociadas a diversos proyectos.
Lo que NO está probado
Esta investigación no demuestra:
- obras fantasma;
- desvío de recursos;
- sobreprecio;
- simulación;
- falsificación deliberada;
- pagos ilegales;
- responsabilidad administrativa o penal.
Para avanzar hacia cualquiera de esas conclusiones necesitaríamos comparar los expedientes originales contra las versiones corregidas.
Lo que ahora debe entregar el municipio
La Auditoría Ciudadana deberá obtener para cada caso:
1. Anexo C original.
2. Anexo C corregido.
3. Evidencia fotográfica originalmente cargada.
4. Evidencia finalmente validada.
5. Contrato.
6. Dictamen de adjudicación.
7. Estimaciones.
8. Generadores.
9. Bitácora.
10. Acta de entrega-recepción.
11. Comprobantes de pago.
12. Historial de modificaciones en el SRFT.
La pregunta ya no es únicamente si las obras existen. La pregunta es:
¿por qué la información que debía acreditar su ejecución no coincidía inicialmente y qué fue exactamente lo que se corrigió?
Porque el corte de listón dura unos minutos. La documentación del dinero público debe resistir años.











