Jalpan de Serra, Qro.- La pregunta que hace unos días parecía anecdótica —¿con quién se queda el perro después de un divorcio?— avanzó un paso decisivo en el Congreso de Querétaro.
La LXI Legislatura aprobó la reforma al artículo 252 del Código Civil para permitir que las personas que se divorcian incluyan dentro del convenio correspondiente los acuerdos relacionados con el cuidado de sus animales de compañía.
La disposición establece que deberá considerarse primordialmente su bienestar, integridad y condiciones adecuadas de vida.
Se trata del avance legislativo de una iniciativa que Voz y Testimonio ya había documentado cuando fue aprobada en comisión y todavía estaba pendiente de pasar por el Pleno.
No convierte a los animales en personas jurídicas
La propia reforma establece una precisión importante: permitir acuerdos sobre el cuidado de animales dentro de un divorcio no significa otorgarles personalidad jurídica equivalente a una persona física o moral.
El objetivo es establecer un régimen específico de protección ligado a su condición de seres sintientes y al deber de garantizar trato adecuado, conservación y cuidado.
Lo que cambia en un divorcio
Hasta ahora, los convenios de divorcio concentran principalmente decisiones sobre bienes, obligaciones económicas, hijas e hijos, pensiones y convivencia.
Con la reforma aprobada, el destino y cuidado de los animales de compañía podrá formar parte de esos acuerdos.
Eso abre cuestiones prácticas que deberán resolverse caso por caso: quién conservará al animal, quién asumirá gastos veterinarios y de alimentación, qué condiciones de convivencia se pactarán y qué ocurrirá cuando ambas partes quieran mantener contacto.

Del debate político a la aplicación judicial
El diputado Paul Ospital Carrera se pronunció a favor del dictamen antes de su aprobación.
El siguiente paso será conocer el texto definitivo publicado y observar cómo lo interpretan los jueces familiares. La reforma establece un marco para incorporar el cuidado de los animales al convenio, pero su aplicación concreta dependerá de los acuerdos de cada caso y, cuando exista controversia, de la resolución judicial correspondiente.
La pregunta inicial sigue siendo sencilla: quién cuidará al animal después de una separación. La respuesta jurídica, a partir de esta reforma, ya podrá formar parte expresamente del convenio de divorcio.









