✍️ Crónica narrativa del episodio 67 de La Casa del Jabonoso:
La tarde cae calurosa sobre Bernal, pero bajo la sombra protectora de un árbol y el filo punzante de la palabra, La Casa del Jabonoso prende fuego al análisis político local. En esta entrega, Armando Briones y Óscar Alcázar se instalan frente al público para descifrar la más reciente polémica: la clausura del Hotel en Bernal justo durante un evento internacional de fotógrafos.
El hecho, ejecutado por inspectores municipales, es retratado por ambos como un exceso de poder con pésima estrategia comunicativa. No discuten la legalidad de la acción, pero sí la forma: desalojos sin tacto, falta de diálogo previo, y un mensaje erróneo para el turismo justo antes de Semana Santa.
El presidente municipal Iván Reséndiz es señalado por sus contradicciones: en campaña prometió facilitar trámites y evitar clausuras “a diestra y siniestra”, pero en la práctica… ya van dos en apenas días. La crítica se adereza con ironía y recuerdos de la administración anterior de Elvia Montes, donde un intento similar de presión al comercio terminó en manifestaciones y freno político.
Y como si fuera poco, los comentaristas desmenuzan el reciente Plan Municipal de Desarrollo. ¿El veredicto? Un documento sin sustento económico, sin relación con el presupuesto de egresos, una lista de buenos deseos sin ruta clara.
La conclusión: hay desconcierto, hay miedo en el sector empresarial, y hay un gobierno local que parece más preocupado por el espectáculo que por la planeación. El termómetro político está que arde, pero La Casa del Jabonoso no teme lanzarse al fuego con la verdad por delante.



