Cadereyta, Qro.-Lo que debía ser una reparación terminó convertido en una nueva afectación para los vecinos de la calle San Diego, en el barrio del mismo nombre, en el municipio de Cadereyta de Montes.
De acuerdo con el reporte ciudadano, personal encargado de atender una fuga de agua abrió el empedrado, pero dejó la excavación sin reparar, con piedras y escombro esparcidos sobre la vialidad. El punto representa un riesgo para peatones, motociclistas, ciclistas y automovilistas, especialmente durante la noche o cuando llueve.
La crítica es inevitable: no basta con abrir una calle para reparar una fuga; también es obligación dejarla en condicionesseguras y transitables. Una obra inconclusa no es una solución, sino un problema distinto que ahora deben soportar los habitantes.
Las autoridades municipales y el organismo responsable del servicio de agua deben informar quién realizó los trabajos, cuándo concluirá la reparación y por qué la zona quedó abandonada sin señalización preventiva. La falta de coordinación y seguimiento refleja descuido, improvisación y poca consideración hacia la seguridad de la ciudadanía.
Los vecinos no deberían tener que esperar a que ocurra un accidente para que la autoridad regrese a terminar lo que dejó a medias. La calle San Diego necesita una reparación inmediata, limpieza del escombro y restauración completa del empedrado.






