dinero que los ciudadanos pagan al municipio y que nadie puede rastrear porque el gobierno no quiso mostrar el registro
Colón, Qro.- Las infracciones de tránsito son uno de los puntos de contacto más frecuentes y más conflictivos entre la ciudadanía y la autoridad municipal. Cada multa que un agente de tránsito levanta implica tres cosas simultáneamente: una sanción por una conducta que el reglamento de vialidad considera una falta, el inicio de un proceso de cobro que debería estar registrado y ser trazable, y la generación de un ingreso para el municipio que debe aparecer en su contabilidad. Cuando cualquiera de esas tres dimensiones opera sin transparencia — cuando las infracciones no se registran con precisión, cuando no se sabe en qué zonas se concentran ni qué montos generan — el sistema de multas de tránsito se convierte en uno de los espacios más vulnerables a la corrupción cotidiana: el agente que levanta una infracción y la cobra directamente sin emitir boleta, el registro que no coincide con la recaudación real, o la concentración de multas en ciertos tipos de infracción que sugiere criterios selectivos de aplicación más que una fiscalización equitativa del reglamento.
En abril de 2026, como parte de la auditoría ciudadana que Voz y Testimonio realiza al municipio de Colón, Querétaro, se presentó la solicitud OAAZ-COLÓN-2026-05-071, que pide el registro completo de infracciones de tránsito levantadas por la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal durante el ejercicio 2025.
¿Qué se pidió?
La solicitud fue directa y técnicamente precisa. Se pidió una base de datos en Excel o CSV con cuatro campos por cada infracción levantada durante 2025: la fecha en que se impuso la multa, el tipo de infracción conforme al reglamento de vialidad aplicable, la ubicación donde se levantó — calle y colonia o zona del municipio — y el monto de la sanción correspondiente.
Esos cuatro campos son suficientes para construir un análisis completo del ejercicio de la función de tránsito municipal: permiten identificar en qué fechas y periodos del año se concentra la actividad sancionadora, qué tipos de infracción se aplican con mayor frecuencia y si esa distribución corresponde a las principales problemáticas viales del municipio o a patrones de fiscalización selectiva, en qué zonas del municipio se levanta la mayor parte de las multas y si hay áreas con fiscalización nula o mínima, y cuánto generó en total el sistema de infracciones durante 2025 — dato que debería poder cruzarse con la recaudación efectivamente ingresada al municipio por ese concepto.
Este último cruce —infracciones levantadas versus recaudación registrada— es uno de los más reveladores en materia de integridad del sistema de multas. Si el municipio levantó diez mil infracciones durante el año pero solo registra el pago de tres mil, la pregunta sobre qué ocurrió con las otras siete mil — si fueron canceladas, si prescribieron, si se pagaron directamente al agente sin boleta o si simplemente no se registraron — merece una respuesta que solo puede construirse si se tienen ambos datos disponibles.
El municipio de Colón no respondió.
Con este vigésimo segundo silencio consecutivo sobre la corporación policial de Colón, la auditoría ha documentado una negativa que ahora cubre también la función de tránsito municipal — uno de los servicios con mayor impacto directo en la vida cotidiana y en la percepción de corrupción que los ciudadanos tienen de su gobierno local.
El silencio sobre las infracciones de tránsito es, en ese contexto, especialmente significativo porque su impacto no es solo administrativo. Es económico y de integridad institucional. Cada multa que no está registrada en un sistema público verificable es una multa que puede haberse cobrado de manera informal, sin boleta y sin ingreso al erario. Ese mecanismo — la «mordida» en el lenguaje coloquial — es exactamente el que el registro transparente de infracciones está diseñado para eliminar: cuando cada multa tiene número de folio, fecha, ubicación y monto registrados en un sistema auditable, el margen para cobros informales se reduce drásticamente. Cuando ese registro no es público, el margen permanece abierto.
Los ciudadanos de Colón que han sido multados por tránsito en 2025 tienen derecho a saber si esa infracción quedó registrada, en qué ubicación se concentran las multas y si el total recaudado por ese concepto corresponde a lo que el sistema de boletas debería generar. El municipio no quiso dar esa información. Por vigésima segunda vez consecutiva.
Solicitud: OAAZ-COLÓN-2026-05-071 · Municipio de Colón, Qro. · Abril 2026












