Ezequiel Montes, Qro.-La noche en Ezequiel Montes tenía luces, colores y espíritu decembrino… hasta que el fuego quiso sumarse a la celebración sin invitación. En el Jardín Principal, un incendio encendió la alarma justo en el corazón del municipio, ahí donde el árbol navideño concentra miradas, fotos y deseos.
Las llamas surgieron a nivel del suelo, acompañadas de humo espeso, mientras las luces seguían brillando, como si la fiesta se negara a apagarse. Por minutos, la escena fue tan surreal como peligrosa: Navidad iluminada por focos… y por fuego.
La respuesta fue inmediata. Bomberos Voluntarios de Ezequiel Montes arribaron al lugar y, con trabajo coordinado y oportuno, lograron controlar el incendio antes de que alcanzara el árbol principal, evitando que la postal decembrina terminara en cenizas. La emergencia quedó contenida y, lo más importante, no se reportaron personas lesionadas.
El susto pasó, pero dejó mensaje. Tras sofocar el fuego, los bomberos hicieron un llamado claro a la población: evitar el uso de pirotecnia, porque una chispa basta para convertir una celebración en emergencia.
Esta vez ganó la prevención, el oficio y la rapidez.
La Navidad siguió en pie… y el fuego, por una vez, entendió el límite.






