Querétaro, Qro.-El humo fue la primera señal. Una columna espesa, blanca y persistente, elevándose sobre un lote baldío de la colonia San Pedrito Peñuelas, rompió la rutina del día y encendió la alarma vecinal. No era neblina ni polvo: era fuego.
Entre restos de basura, plásticos y pastizal seco, las llamas avanzaron rápido, alimentadas por el descuido y la costumbre peligrosa de quemar residuos a cielo abierto. Lo que empezó como una acción “controlada” se convirtió, en minutos, en un riesgo real para viviendas cercanas y para el aire que todos respiran.
Al lugar acudieron elementos del cuerpo de bomberos, quienes realizaron labores de sofocación hasta controlar por completo el siniestro. El incendio no fue producto del azar: fue provocado, una vez más, por la quema irresponsable de basura.
El terreno quedó marcado por cenizas y humo, pero el mensaje es claro: el fuego no se improvisa ni se apaga con buenas intenciones. Ante cualquier indicio de incendio, no intentes controlarlo por tu cuenta. La línea 9-1-1 existe para evitar que una chispa se convierta en tragedia.
Hoy fue un lote baldío. Mañana, si se repite el descuido, podría ser algo más







