El instrumento que amplió la obra de $2.38 millones identifica a Sonia Dolores Ledesma como adjudicataria, pero incorpora RFC y padrón correspondientes a Gilberto Servando Olvera.
El parque público de La Magdalena fue adjudicado directamente a Sonia Dolores Ledesma Reyes, por:
- $2,055,963.58 sin IVA.
- $2,384,917.75 con IVA.
- Plazo inicial de 36 días.
- Anticipo contractual cercano a $715,475.32.
La obra tuvo el convenio:
MTQ.SOP.FAISMUN2025.AD.2025.16.01
Un convenio con identidad cruzada
En sus declaraciones, el instrumento incorpora datos que corresponden a otro contratista:
- RFC: OEVG8005012P8.
- Registro municipal: T-010.
Esos identificadores aparecen vinculados con Gilberto Servando Olvera Vega, contratista de Los Cerritos, Lázaro Cárdenas y Bordo Blanco.
El convenio, sin embargo, corresponde a Sonia Dolores Ledesma Reyes.
Puede tratarse de un error de plantilla. Pero un convenio modificatorio produce obligaciones, amplía plazos y afecta garantías. La identificación exacta de las partes no es opcional.
También hay dos duraciones
Un antecedente habla de un plazo final de:
60 días.
La cláusula establece un periodo del 24 de octubre al 11 de diciembre:
49 días.
La diferencia es de 11 días.
Además:
- Transparencia registró que no hubo convenio.
- La factura del anticipo fue usada como avance físico, financiero y recepción.
- Al 31 de diciembre la obra seguía “en ejecución”.
- No aparecía finiquito.
Por qué es el caso más delicado
Aquí confluyen cuatro capas:
- Datos de otro contratista.
- Dos plazos incompatibles.
- Un convenio negado públicamente.
- Un cierre no acreditado después del vencimiento.
No existe evidencia suficiente para afirmar falsificación. Sí para sostener que el Municipio firmó y entregó un instrumento jurídicamente defectuoso que no identifica consistentemente a la parte contratada.











