El nervio de las operaciones policiales que el municipio tampoco quiso transparentar
Colón, Qro.- En una corporación policial, la comunicación no es un complemento operativo — es la columna vertebral del servicio. Un elemento que no puede comunicarse con el centro de mando no puede pedir refuerzos cuando los necesita. Una patrulla que pierde señal en plena persecución queda operativamente sola. Un despachador que no puede coordinar unidades en tiempo real no puede optimizar los tiempos de respuesta. La calidad del sistema de radiocomunicación de una corporación policial determina, en gran medida, su capacidad real de operar de manera coordinada ante incidentes que requieren más de una unidad o más de un elemento.
Ese sistema tiene un costo, tiene un proveedor y tiene un contrato. Los radios son bienes patrimoniales que se compraron con dinero público, que deben aparecer en un inventario y que tienen condiciones de uso, mantenimiento y garantía establecidas en el instrumento contractual que los respalda. Cuando ese inventario no es público y el contrato no se transparenta, los ciudadanos no pueden saber si la corporación policial que los sirve tiene suficientes radios para todos sus elementos activos, si la tecnología contratada es adecuada para la cobertura territorial del municipio, o si el proveedor fue seleccionado mediante un proceso competitivo o a dedo.
En abril de 2026, como parte de la auditoría ciudadana que Voz y Testimonio realiza al municipio de Colón, Querétaro, se presentó la solicitud OAAZ-COLÓN-2026-05-069, que pide el inventario del sistema de radiocomunicación de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal durante el ejercicio 2025.
¿Qué se pidió?
La solicitud fue concisa y técnicamente precisa. Se pidió una base de datos en Excel o CSV con tres campos: el número total de radios con los que cuenta la corporación, el tipo de radio — analógico, digital, trunking u otra tecnología — y el proveedor que los suministró, con su razón social. Como documentación complementaria se solicitó el contrato de adquisición o servicio que respalda el sistema — el documento que establece cuántos equipos se compraron o rentaron, a qué precio, con qué condiciones de mantenimiento y con qué vigencia.
Esos tres campos más el contrato son suficientes para responder preguntas fundamentales sobre la infraestructura de comunicaciones de la corporación: ¿hay un radio por cada elemento activo en turno o hay elementos que salen a patrullar sin medio de comunicación con el centro de mando? ¿La tecnología contratada tiene cobertura suficiente para el territorio del municipio de Colón, que incluye zonas rurales y comunidades dispersas donde la señal puede ser limitada? ¿El proveedor fue seleccionado mediante licitación o adjudicación directa, y a qué precio por unidad en comparación con el mercado?
La solicitud incluyó la cláusula estándar: si el sistema de radiocomunicación no cuenta con contrato formal o si el inventario no existe en el formato solicitado, el municipio debe decirlo por escrito con el fundamento legal correspondiente.
El municipio de Colón no respondió.
Con este vigésimo silencio consecutivo sobre la corporación policial de Colón, la auditoría ciudadana ha alcanzado un umbral que merece nombrarse con claridad: veinte solicitudes sobre la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, veinte negativas. No una respuesta parcial, no una entrega incompleta, no una justificación de reserva de información con fundamento legal — simplemente silencio ante cada una de las veinte preguntas que la auditoría formuló sobre la corporación que custodia la seguridad pública del municipio.
El sistema de radiocomunicación es, en ese contexto, un silencio que conecta directamente con los tiempos de respuesta (solicitud 63) y los operativos (solicitud 64). Si la corporación no tiene suficientes radios para todos sus elementos activos, o si los radios contratados no tienen cobertura en ciertas zonas del municipio, esas limitaciones se traducen directamente en demoras de coordinación, en unidades que no reciben instrucciones en tiempo real y en operativos que no pueden coordinarse eficientemente. Sin el inventario de radios, esas deficiencias son invisibles — y sin el contrato, no hay manera de saber si alguien fue responsable de garantizar que el sistema funcionara correctamente.
Veinte veces, el municipio de Colón eligió el silencio sobre la transparencia en su corporación policial. Esa cifra ya no describe omisiones aisladas — describe una política institucional de opacidad que cubre sistemáticamente todos los aspectos auditables de la seguridad pública municipal.
Solicitud: OAAZ-COLÓN-2026-05-069 · Municipio de Colón, Qro. · Abril 2026












