una corporación que no entrena no puede proteger — y el municipio no quiso demostrar que lo hace
Colón, Qro.- Una corporación policial no se construye solo con elementos en nómina y patrullas en la calle. Se construye con formación continua: cursos de uso de la fuerza, primeros auxilios, derechos humanos, atención a víctimas, manejo de crisis, técnicas de investigación, manejo defensivo de vehículos, perspectiva de género, entre muchos otros. Esa capacitación no es un beneficio adicional que el gobierno otorga a sus policías — es la condición mínima para que una corporación pueda operar con profesionalismo, con apego a la ley y con la preparación necesaria para enfrentar situaciones que, por su naturaleza, pueden tener consecuencias irreversibles para la vida de las personas.
Cuando una corporación policial no capacita a sus elementos, o lo hace de manera mínima y sin registro formal, el deterioro no siempre es visible de inmediato. Se manifiesta en respuestas inadecuadas ante situaciones de crisis, en el uso excesivo o insuficiente de la fuerza, en la incapacidad para documentar correctamente hechos delictivos, en la vulnerabilidad ante la corrupción y, en los casos más graves, en tragedias que podrían haberse evitado con una formación adecuada.
En abril de 2026, como parte de la auditoría ciudadana que Voz y Testimonio realiza al municipio de Colón, Querétaro, se presentó la solicitud OAAZ-COLÓN-PM-2026-05-053, que pide el registro completo de la capacitación policial realizada durante el ejercicio 2025, del 1 de enero al 31 de diciembre, en la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal.
¿Qué se pidió?
La solicitud pidió una base de datos en Excel o CSV con cinco elementos por cada acción de capacitación realizada durante el año: el nombre del curso o programa impartido, la institución que lo impartió —si fue la propia corporación, una institución estatal como la Academia de Policía de Querétaro, una institución federal o un organismo externo—, la duración del curso en horas o días, el número de policías que participaron y la fecha o periodo en que se realizó.
Como documentación complementaria se solicitaron los programas de capacitación por área o adiestramiento vigentes durante 2025 — los documentos que definen qué temas se van a impartir, con qué metodología, con qué frecuencia y con qué criterios de evaluación. Esos programas son los que permiten evaluar si la capacitación de la corporación de Colón responde a un plan estructurado de desarrollo profesional policial o si se reduce a cursos aislados y ocasionales que no responden a ninguna estrategia de formación coherente.
La solicitud incluyó la cláusula estándar de inexistencia: si los registros de capacitación no existen, el municipio debe decirlo por escrito con fundamento legal, identificando el área responsable y el documento sustituto disponible. Esa cláusula es especialmente relevante en este caso, porque la inexistencia de registros de capacitación no es una respuesta neutral — es en sí misma una evidencia de que la corporación no lleva control formal de la formación de sus elementos.
El municipio de Colón no respondió.
Ese silencio sobre la capacitación policial cierra un cuadro que las solicitudes 50, 51 y 52 ya habían comenzado a trazar: el municipio de Colón no quiso decir cuántos policías tiene, cuántos entraron y salieron en 2025, cuántos están certificados por control de confianza ni cuántas horas de formación recibieron sus elementos durante el año. Cuatro silencios sobre cuatro preguntas fundamentales sobre la misma corporación policial.
Tomados en conjunto, esos silencios describen una corporación que opera sin transparencia en los cuatro pilares básicos de cualquier sistema de seguridad pública profesional: plantilla, movimientos de personal, certificación y capacitación. No significa necesariamente que la corporación de Colón esté fallando en todos esos frentes — puede estar operando con estándares razonables en alguno de ellos. Lo que significa es que los ciudadanos de Colón no tienen manera de saberlo, porque el municipio se negó sistemáticamente a mostrar la evidencia.
Una corporación policial que no publica cuánto capacita a sus elementos no puede pedirle a la ciudadanía que confíe en su profesionalismo. La confianza institucional no se declara — se construye con datos, con transparencia y con rendición de cuentas. En Colón, los tres son escasos.
Solicitud: OAAZ-COLÓN-PM-2026-05-053 · Municipio de Colón, Qro. · Abril 2026












