La seguridad vuelve a quedar en evidencia
Tequisquiapan, Qro.- Nuevamente un cajero automático fue vandalizado en pleno centro de Tequisquiapan, un hecho que vuelve a encender las alertas sobre las condiciones de seguridad en una de las zonas más transitadas del municipio.
De acuerdo con la imagen compartida a Voz y Testimonio, el cajero de Scotiabank, ubicado en la zona centro, aparece acordonado con cinta amarilla, mientras que la estructura del equipo presenta daños visibles en la parte frontal. Hasta el momento no se ha informado oficialmente si hubo robo de dinero, personas detenidas o algún reporte formal por parte de la institución bancaria.
El hecho llama la atención porque no se trata de un punto escondido ni de una zona solitaria: ocurre en el corazón del municipio, donde se supone que debería existir mayor vigilancia, presencia preventiva y capacidad de respuesta. Si en el centro pasan estas cosas, la pregunta para la autoridad es inevitable: ¿qué está ocurriendo en las colonias y comunidades?
Este nuevo caso se suma a los señalamientos que Voz y Testimonio ya había publicado en la nota “Tequisquiapan: donde la seguridad también se fue de fiesta”, en la que se advertía, con tono crítico, sobre la percepción de abandono en materia de seguridad pública en el municipio.
La ciudadanía vuelve a quedar en medio de la incertidumbre. Hoy fue un cajero; antes han sido robos, daños y hechos que alimentan la sensación de que la prevención no está funcionando como debería. Y aunque la autoridad suele responder después de los hechos, el problema de fondo sigue siendo el mismo: la seguridad no puede llegar tarde, porque cuando llega tarde ya solo sirve para levantar el reporte.
Vecinos y usuarios esperan que las autoridades municipales informen qué ocurrió, si existe denuncia, si hay investigación y, sobre todo, qué medidas se tomarán para evitar que este tipo de hechos se repitan en una zona tan visible de Tequisquiapan.
Porque una cosa es clara: un municipio turístico no solo se sostiene con postales bonitas, eventos y discursos; también necesita seguridad real, vigilancia constante y resultados. Lo demás, como diría el pueblo, es pura foto para el Facebook.









