Peñamiller, Qro.- La madrugada en la carretera estatal 160 “La Estación – Peñamiller” se tiñó de tensión y sobresalto. El silencio propio de la sierra fue quebrado por el estruendo metálico de un vehículo que, tras perder el control, se precipitó al vacío en un barranco, justo a la entrada de la comunidad de El Zapote.
El escenario fue de estremecimiento: las luces del automóvil aún parpadeaban en la oscuridad, mientras los vecinos que alcanzaron a escuchar el golpe contenían la respiración, temiendo lo peor.
Pero entre la incertidumbre y la amenaza de tragedia, la suerte jugó a favor del conductor. Contra todo pronóstico, salió ileso del accidente, dejando como único saldo las pérdidas materiales del vehículo que quedó destrozado en el fondo del barranco.
Al lugar acudieron de inmediato elementos de la Policía Municipal de Peñamiller, quienes constataron los hechos y aseguraron la zona, dando fe de que la vida del conductor no corrió peligro, aunque el incidente dejó a la comunidad con un amargo recuerdo de lo frágil que puede ser la línea entre la vida y la tragedia.



