Querétaro, Qro.-Julio Vargas presentó una denuncia ante la Fiscalía en contra del juez Manuel Eduardo Vidal Alor, actualmente adscrito a un juzgado de Orizaba, por un presunto caso de tráfico de influencias relacionado con una acusación de extorsión iniciada por su expareja, Erick de Jesús Velasco Herrera.
De acuerdo con la versión del denunciante, el juez habría intervenido o favorecido irregularmente a Velasco Herrera dentro de un proceso penal iniciado en Coatzacoalcos. Vargas sostiene que ambos se conocían previamente y pidió a las autoridades investigar posibles comunicaciones, transferencias bancarias y un supuesto viaje realizado entre Coatzacoalcos y Orizaba los días 20 y 21 de junio.
Hasta el momento, los señalamientos forman parte de una denuncia y deberán ser investigados por las autoridades competentes. No existe información pública que confirme responsabilidad penal o administrativa de las personas mencionadas.
El origen del conflicto
Según el testimonio de Julio Vargas, él y Erick Velasco mantuvieron una relación sentimental y vivieron juntos hasta septiembre de 2025, cuando se produjo una separación en medio de acusaciones de infidelidad, agresiones y disputas por pertenencias personales.
Vargas afirma que después de la ruptura su expareja presentó denuncias por presunto robo y amenazas. A su vez, Vargas denunció daños a su vehículo, luego de que supuestamente Velasco Herrera arrojara una piedra contra la unidad el pasado 21 de febrero.
El denunciante asegura que durante el seguimiento de estas carpetas recibió advertencias para desistirse, bajo el argumento de que su expareja tendría el respaldo de un juez.
Posteriormente, en marzo, Velasco Herrera presentó una denuncia por presunta extorsión contra Julio Vargas. A finales de abril, el fiscal Luis Enrique Méndez García habría solicitado una orden de aprehensión ante el juez Manuel Eduardo Vidal Alor.
Vargas sostiene que la carpeta fue fabricada y que la investigación ministerial fue insuficiente, pues presuntamente se basó principalmente en una entrevista y un registro fotográfico del domicilio del denunciante.
El juez autorizó la medida solicitada, decisión que posteriormente fue llevada ante una instancia federal.
Denuncias contra el juez
Julio Vargas señaló que presentó quejas ante órganos de disciplina judicial y, posteriormente, una denuncia ante la Fiscalía para que se investigue la posible relación entre el juez Vidal Alor y Erick Velasco.
También pidió revisar si existieron comunicaciones o actos que pudieran representar una intervención indebida en el proceso.
De acuerdo con su versión, días después de autorizarse la orden de aprehensión, el juez fue cambiado de adscripción de Coatzacoalcos a Orizaba. Vargas afirma que durante ese periodo su expareja acudió en varias ocasiones cerca de su domicilio para tomar fotografías desde distintos vehículos.
Estas afirmaciones tampoco han sido corroboradas de manera independiente.
Próximas audiencias
El denunciante indicó que en las próximas semanas podrían celebrarse las primeras audiencias dentro del proceso federal. Asegura contar con documentos y testimonios para demostrar que las acusaciones en su contra son falsas.
También podrían ser citados compañeros o superiores laborales de Erick Velasco, debido a la posible utilización de documentos relacionados con las agencias automotrices donde presuntamente trabajan algunas de las personas mencionadas.
Julio Vargas también señaló a Apolinar Santos López como una persona cercana a Velasco Herrera y como quien presuntamente lo habría presentado con el juez. Estas acusaciones deberán ser acreditadas dentro de las investigaciones correspondientes.
Presunción de inocencia
La presentación de una denuncia no implica que los hechos hayan sido comprobados ni que las personas señaladas sean responsables.
Corresponderá a la Fiscalía, a los órganos de disciplina judicial y a los tribunales determinar si existieron denuncias falsas, tráfico de influencias, irregularidades procesales o cualquier otra conducta sancionable.
Todas las personas mencionadas deben ser consideradas inocentes mientras no exista una resolución firme emitida por una autoridad competente.










