Los números, las dudas y la ruta política
Ciudad de México, 9 sep. — La Secretaría de Hacienda entregó hoy a la Cámara de Diputados el Paquete Económico 2026. Entre los ejes comentados figuran un gasto proyectado de alrededor de 10.2 billones de pesos, mayor énfasis en programas sociales y ajustes tributarios selectivos (como impuestos a refrescos y tabaco), en un marco de consolidación fiscal gradual. El documento llega con reloj político: la nueva administración busca blindar prioridades y contener presiones inflacionarias sin frenar la actividad. (El Financiero, infobae, El Independiente)
El dilema es clásico: ¿cómo equilibrar ingresos, deuda y necesidades sociales? Hacienda plantea una combinación de mayores ingresos tributarios, disciplina en gasto corriente y un papel más protagónico de la inversión pública. Sin embargo, economistas advierten sobre la rigidez del gasto (pensiones, deuda) y la sensibilidad del escenario ante choques externos (energía, comercio). La discusión legislativa será intensa, con oposición enfocada en transparencia, calidad del gasto y reglas de responsabilidad hacendaria. (El Financiero)
En el “cómo se paga”, la mira cae sobre la eficiencia recaudatoria y la posibilidad de sacrificar exenciones consideradas regresivas. La gran ausente —por ahora— es una reforma fiscal integral de gran calado, que el gobierno podría aplazar a cambio de ajustes puntuales y combate a la evasión. La incógnita es si eso bastará para sostener la inversión pública sin presionar el déficit. (El Financiero)
El calendario cuenta: los diputados discutirán en comisiones y el pleno con el tiempo justo para aprobar criterios, ingresos y egresos. Cada renglón será una negociación política. La credibilidad del Paquete dependerá tanto de su aritmética como de su capacidad para ejecutarse; la historia mexicana enseña que el presupuesto viaja del papel a la calle con tropiezos administrativos. (infobae)





