y expectativas de recorte de tasas por parte de la Fed
Nueva York, EE.UU., 16 sep. — El precio del oro superó hoy la barrera de los US$3,700 por onza —un nivel nunca antes visto— impulsado por una combinación de factores: un dólar debilitado, la anticipación de que la Reserva Federal estadounidense recortará tasas esta semana, y demanda por refugio seguro en medio de incertidumbres geopolíticas. Reuters reporta que el oro al contado llegó a US$3,702.95 en algunas sesiones, mientras que los futuros de diciembre también registraban alzas. (Reuters)
El debilitamiento del dólar es estructural: los inversionistas descuentan que la Fed anunciará un recorte de 25 puntos base. A la vez, reacciones políticas complicadas —como la confirmación del asesor Stephen Miran en la junta de la Fed y disputas judiciales sobre su membresía— han añadido volatilidad. Todo esto se combina con una percepción renovada de riesgo internacional: tensiones Oriente Medio, crisis políticas internas en varios países, movimientos sociales, inflación persistente y choques logísticos. (Reuters)
En mercados asiáticos y europeos, los inversores han reaccionado positivamente al escenario, favoreciendo metales preciosos, bonos de refugio y divisas consideradas seguras. El oro, además de beneficiarse de flujos especulativos, recibe soporte técnico: rupturas de resistencia, bajo rendimiento en bonos nominales y expectativas de depreciación del dólar. (Reuters)
Sin embargo, no todo indica que esta subida sea sostenible sin riesgos. La inflación en EE.UU. y otros países sigue siendo una espada de doble filo: si sube demasiado, podría empujar a la Fed a retrasar recortes o incluso elevar tasas de nuevo. Además, un fortalecimiento inesperado del dólar contra otras monedas o mejoras económicas globales podrían revertir parte del movimiento alcista en los metales preciosos. (Reuters)
Para algunos economistas, el fenómeno oro+tasas bajas es ya un clásico reflejo de incertidumbre: cuando los mercados dudan del crecimiento, se refugian en lo tangible. En ese contexto, países de América Latina con deudas dolarizadas, importaciones sensibles al tipo de cambio, o reservas de divisas, observarán de cerca el impacto. Si el oro sube, podría beneficiar a los tenedores; pero si la Fed no recorta, la corrección puede ser fuerte. (Reuters)
El récord del oro marca un nuevo momento de tensión: ¿hasta dónde podrá sostener el prestigio del metal como refugio? ¿Será un aviso de que los mercados se inclinan hacia la cautela? Y, sobre todo: ¿qué pasará con los países que dependen de importaciones, deuda extranjera o que enfrentan déficits presupuestales si el escenario se torna más volátil?





