GINEBRA.— Después de tres años de negociaciones, la 78.ª Asamblea Mundial de la Salud adoptó el primer Tratado Pandémico vinculante. El acuerdo obliga a los Estados a compartir información genética de patógenos en 72 horas, ceder el 20 % de su producción de vacunas y garantizar financiamiento para sistemas de vigilancia en países de renta baja.
La directora de la OMS, Soumya Swaminathan, calificó la firma como “el momento de la pos-COVID más relevante para la salud global”. Países africanos celebraron que el texto incluye transferencia tecnológica para fabricar ARNm en el Sur Global.
Estados Unidos y Brasil se abstuvieron, alegando que las cláusulas de propiedad intelectual no protegen la innovación privada; sin embargo, aceptaron sumarse al mecanismo de alerta temprana.
Industria farmacéutica teme que la normativa desincentive futuras inversiones. ONG como Médicos Sin Fronteras la ven aún “insuficiente” pues no contempla sanciones claras.
El tratado entrará en vigor tras 60 ratificaciones y creará un Panel de Emergencias con poder de activar automáticamente fondos y corredores humanitarios cuando un brote alcance nivel 4. (who.int)





