Se temen nuevos problemas por las constantes lluvias
La noche del 22 de agosto de 2025 marcó un antes y un después en Querétaro. Entre truenos, relámpagos y calles anegadas, el gobernador Mauricio Kuri emergió como un comandante en tiempos de crisis, allanando el camino para la esperanza.
Desde las primeras horas del sábado, más de mil servidores públicos —municipales y estatales— se convirtieron en voluntarios en acción, recorriendo colonias inundadas, limpiando calles y levantando daños con bombas, pipas y escolta para quienes perdieron todo. (CódigoQro)
La lluvia fue histórica: en apenas una noche, más de 80 mm cayeron sobre la capital, lo que cuadruplica los 30 mm que ya consideramos fuertes. (infobae)
El impacto fue devastador. La colonia Peñuelas lloró dos vidas humanas arrolladas por la corriente implacable del agua. La Fiscalía ya abrió carpeta de investigación. (infobae)
Coordinación institucional: un engranaje en marcha
El mismo gobernador ordenó que ninguna familia quede desamparada. Ejército, Guardia Nacional, Protección Civil, autoridades estatales y municipales trabajaron hombro a hombro, coordinando evacuaciones, habilitando albergues del DIF estatal y municipal con capacidad para 700 personas, e instalando centros de acopio y atención inmediata. Ropa seca, despensas, artículos de higiene y atención médica fueron llevados puerta a puerta. (InformaOriente)
El presidente municipal, Felifer Macías Olvera, acompañó al gobernador en esa danza de emergencias. Juntos revisaron las áreas más golpeadas: Epigmenio González, Carrillo Puerto, Félix Osores y otras. Más de 500 servidores públicos hicieron levantamientos casa por casa: “Se nos metió el agua, perdimos el refri, perdimos la sala”, contaban los vecinos, mientras las bombas zumbaban y las pipas desaguaban hogares anegados. (InformaOriente)
Narrativa de resiliencia con humor ligero
El agua caía con ganas, como perritos enamorados de cualquier canal pluvial, pero Querétaro no se hundía. Más bien: se levantaba. Y lo hizo con botas, chamarras impermeables y buen humor de supervivencia: cuando las calles parecían ríos, los funcionarios parecían remeros voluntarios, remando al rescate.
“La instrucción es clara: ninguna familia quedará sin apoyo”. Palabras del gobernador que retumban como torniquete de seguridad en pleno caos hídrico. (infobae, CódigoQro)
Adelantándonos al futuro…
Queretanos, guarda tu paraguas y, por qué no, tu mejor actitud. Este episodio mostró que, aunque el clima golpee fuerte, somos más fuertes. Mira hacia adelante: más drenajes funcionales, sistemas de alarma, brigadas vecinales listas… y sí, alguna día también se oirán bromas tipo “¿Recuerdas la tormenta esa que nos hizo nadar por la calle?”, pero con orgullo de haber nadado —y salido adelante— juntos.










