Colón, Qro.- La Solicitud 10 de la Auditoría Ciudadana de Voz y Testimonio toca un tema que no puede tratarse con opacidad: el gasto municipal en salud durante 2025. La petición busca que el Municipio de Colón explique qué áreas, programas o unidades responsables integran el rubro de “Salud”, así como sus claves administrativas y presupuestales. Sin esa definición inicial, cualquier revisión queda incompleta, porque no se puede auditar con precisión lo que ni siquiera está claramente delimitado.
La solicitud también pide conocer la nómina del personal adscrito a salud, incluyendo área, puesto, tipo de plaza y remuneración total integrada mensual. Esto es relevante porque el gasto en salud no solo se mide en medicamentos o servicios, sino también en el personal que opera los programas. Si no se conoce quién trabaja en el área, bajo qué figura y cuánto cuesta, la ciudadanía no puede evaluar si los recursos están bien orientados.
Otro punto central es la exigencia de transparentar contratos, órdenes de compra y servicios vinculados a salud: insumos, medicamentos, servicios médicos, traslados, fumigación, campañas y demás conceptos. La solicitud pide proveedor, monto, objeto, vigencia, procedimiento de contratación, área solicitante y responsable del trámite. Es decir, no se busca una respuesta decorativa, sino saber con quién se contrata, por cuánto, para qué y bajo qué procedimiento.
La parte más sensible está en los apoyos a la población. Se solicita un padrón en versión pública o por folio y localidad, sin datos médicos sensibles, pero con información suficiente para dar seguimiento: tipo de apoyo, criterios, periodo, monto o valor, comunidad y expediente. Esto es clave para evitar discrecionalidad y revisar si los beneficios llegan realmente a quienes los necesitan.
En salud, la transparencia no es un trámite administrativo: es una obligación ética. Cada medicamento, traslado, campaña, contrato o apoyo debe poder revisarse sin exponer datos sensibles de las personas. Colón debe demostrar que el gasto en salud tiene trazabilidad verificable, porque cuando se trata de recursos públicos y necesidades ciudadanas, la opacidad también enferma la confianza.












