Para desviar apoyos a simpatizantes de Morena
Cadereyta de Montes, Qro. – 27 de agosto de 2025. El cese del director de Desarrollo Social y Humano de Cadereyta, Javier Reséndiz Olvera, destapó un nuevo escándalo en la administración de la presidenta municipal, Astrid Ortega. Mientras el ayuntamiento difundió un comunicado en el que asegura que el funcionario fue removido por estar bajo investigación por presunta malversación de recursos, Reséndiz rechazó tajantemente esas acusaciones y denunció haber sido objeto de presiones políticas para condicionar apoyos únicamente a simpatizantes de Morena.
La versión oficial
El municipio informó que Reséndiz fue separado de su cargo el pasado 21 de agosto, debido a un procedimiento abierto en su contra por supuestos actos que “podrían constituir faltas administrativas y/o penales”. En el mismo texto, la administración de Ortega aseguró que mantiene un “compromiso irrestricto contra la corrupción” y calificó estas prácticas como un “cáncer social”.
La respuesta del exfuncionario
Horas después, Javier Reséndiz difundió una carta pública en la que sostuvo que su salida fue resultado de presiones políticas y no de irregularidades en su gestión.
“Aclaro que no he cometido los actos por los cuales se me ha acusado de manera injusta a través de redes sociales o cualquier otro medio”, subrayó.
Reséndiz defendió su labor de casi 11 meses al frente de Desarrollo Social, reiterando que su compromiso fue con las causas de la gente y no con intereses partidistas. En su posicionamiento, dejó entrever que la verdadera razón de su salida se relaciona con la exigencia de la presidenta Astrid Ortega de canalizar apoyos únicamente a militantes y simpatizantes de Morena, a lo que él se habría negado.
Podría denunciar a la alcaldesa
El exfuncionario no solo rechazó las acusaciones, sino que también reveló que analiza emprender acciones legales en contra de la presidenta municipal Astrid Ortega, a quien responsabiliza de orquestar los señalamientos en su contra para encubrir las presiones políticas que recibió durante su gestión. De concretarse, la denuncia abriría un frente jurídico que escalaría el conflicto al ámbito penal y administrativo.
El trasfondo político
La polémica se enmarca en un Cabildo ya fracturado, donde regidores de todas las fracciones han señalado al hermano de la presidenta, Vicente Ortega, de intervenir en decisiones clave y en la organización de la Feria de Cadereyta. Además, la nómina municipal ha sido cuestionada por un incremento de tres millones de pesos anuales y por la presencia de funcionarios foráneos ligados a operadores de Morena.
Con el cese de Reséndiz, se profundiza la percepción de que Cadereyta se ha convertido en una caja chica de intereses políticos, mientras las demandas sociales de la población permanecen desatendidas




