Tensión interna en el Cártel de Sinaloa y acusaciones de corrupción
Culiacán, Sinaloa, 17 sep. — Estados Unidos anunció hoy una recompensa de 5 millones de dólares para quien dé información que lleve a la captura de Juan José Ponce Félix, alias “El Ruso”, uno de los líderes clave bajo el mandato histórico de Ismael “El Mayo” Zambada. Ponce Félix es acusado de tráfico internacional de drogas (cocaína, metanfetamina, fentanilo, heroína), abastecimiento de armas y sobornos a funcionarios mexicanos por al menos un millón de dólares mensuales para garantizar protección a las rutas del narcotráfico. La oferta es parte de la estrategia de Washington para desmantelar las redes operativas del Cártel de Sinaloa, que según el gobierno de EE.UU. han mantenido influencia local, estatal y fronteriza. (El País)
“La Rueda del Crimen no para”, declaró un portavoz de la DEA, subrayando que la fragmentación del cártel (“Los Rusos”) fue una oportunidad estratégica. Se dice que El Ruso se separó de “Los Chapitos”, lo que desencadenó una guerra interna que incrementó la violencia en Culiacán en las últimas semanas. Las autoridades mexicanas han recibido las evidencias recopiladas por agencias internacionales y han comenzado a coordinar operaciones de inteligencia compartida. Sin embargo, también crecen los señalamientos de corrupción local, pues algunos municipios han sido acusados de recibir pagos de protección, lo que permite movilidad de sicarios y distribución de drogas. (El País)
El impacto local está siendo inmediato: los ciudadanos denuncian balaceras frecuentes, cierres improvisados de negocios por temor, desplazamientos internos en zonas periféricas de Culiacán, y una sensación creciente de desamparo frente a la inseguridad. Grupos comunitarios han pedido mayor intervención estatal, mejoras en presencia de fuerzas federales, así como transparencia en los recursos asignados a seguridad. La Fiscalía estatal ha iniciado ya algunas investigaciones preliminares por posibles complicidades de autoridades municipales. (El País)
Desde un punto de vista político, el anuncio genera presión para el gobierno de Sheinbaum en Sinaloa y a nivel nacional, pues demuestra que la lucha contra los cárteles sigue siendo uno de los temas de mayor urgencia y sensibilidad electoral. Partidos de oposición han criticado hasta ahora lo que denominan “simbolismos sin eficacia”, acusando que recompensas y multas no se traducen en capturas sustantivas o mejoras reales en seguridad local. En foros ciudadanos, la expectativa es que este anuncio no sea solo otra promesa más, sino que venga acompañado de operativos reales, cambios institucionales y rendición de cuentas. (El País)
En su análisis, los expertos apuntan que capturar a El Ruso no bastará si no se desmantelan las redes financieras, los protectores institucionales y la estructura logística del cártel. Infraestructura legal, procesos de incautación, cooperación internacional y apoyo comunitario son componentes esenciales para que esta medida tenga efecto de largo plazo. De lo contrario, podría generar un aumento temporal de violencia al quedarse facciones rivales sin control.
La conclusión es clara: la recompensa de 5 millones marca un momento definitorio. Si El Ruso cae, podría debilitar al Cártel de Sinaloa en ciertos niveles operativos, pero el país enfrentará la prueba de si sus políticas de seguridad logran institucionalizar la lucha más allá de titulares.





