Colón, Qro.- La Solicitud 21 de la Auditoría Ciudadana de Voz y Testimonio exige al Municipio de Colón entregar el directorio institucional completo y validado, correspondiente al Artículo 66, fracción VI, para los periodos 4T2024, 1T2025, 2T2025, 3T2025 y 4T2025. La petición solicita que el directorio incluya nombre completo, cargo, área o adscripción, Unidad Responsable, teléfono, extensión, correo institucional individual, domicilio oficial, fecha de alta, tipo de nombramiento y fecha de baja, si aplica.
El punto crítico es que un directorio público incompleto no es un detalle menor: impide saber quién ocupa qué cargo, desde cuándo, bajo qué nombramiento y cómo puede ser localizado institucionalmente. Cuando aparecen espacios en blanco o leyendas como “NO SE GENERÓ INFORMACIÓN”, la ciudadanía queda frente a una zona gris administrativa. Un gobierno puede cambiar funcionarios, encargados o responsables, pero no debería dejar sin claridad quién toma decisiones dentro de cada área.
La solicitud también pide aclarar cada registro incompleto: si el cargo está vacante u ocupado; y si está ocupado, proporcionar el nombre y la fecha de inicio. Además, solicita adjuntar en versión pública el nombramiento o encargaduría correspondiente, testando datos personales cuando proceda. Es decir, no se busca invadir privacidad, sino verificar formalmente quién está ejerciendo una responsabilidad pública.
También se solicita un diccionario de datos, reglas de captura y el nombre del área responsable del sistema que genera el archivo. Esto es clave porque muchas veces la opacidad no llega con una negativa abierta, sino con bases mal llenadas, campos vacíos y archivos imposibles de auditar. Si hay inexistencia total o parcial, la solicitud pide respuesta fundada y motivada, área competente, búsqueda realizada y acta o constancia correspondiente.
Colón debe entender que el directorio institucional no es una cortesía administrativa: es una herramienta mínima de transparencia. La ciudadanía tiene derecho a saber quién está al frente de cada cargo, qué área ocupa, bajo qué nombramiento y desde cuándo. Sin directorio completo, la rendición de cuentas empieza coja, y no precisamente por falta de silla en la oficina.












