Querétaro,Qro.-La tensión no cesa en la delegación de Boyé, perteneciente al municipio de Cadereyta de Montes, donde este fin de semana se registró un nuevo altercado entre habitantes de la comunidad y el delegado local. De acuerdo con testigos, el delegado fue sorprendido recolectando firmas, pese a que existía un acuerdo con la presidenta municipal de mantener cerradas las actividades en dicha delegación hasta que el Órgano Interno de Control resolviera su situación jurídica.
Este acto, considerado por vecinos como una provocación y una violación directa a los compromisos establecidos, generó una fuerte inconformidad y confrontaciones verbales que escalaron rápidamente en el ánimo de la población. Los hechos, aseguran pobladores, son muestra de la falta de gobernabilidad que persiste en la zona.
Cabe recordar que el conflicto en Boyé no es nuevo. Desde hace meses, la comunidad ha exigido claridad y legalidad en el proceso de designación del delegado, así como el respeto a los canales institucionales para resolver las diferencias. Sin embargo, hasta el momento, la administración municipal no ha logrado pacificar la situación ni garantizar condiciones de estabilidad en la delegación.
La incertidumbre legal del delegado y la aparente omisión de la alcaldesa para hacer cumplir los acuerdos han derivado en un clima de desconfianza y crispación social. En este contexto, vecinos urgen a las autoridades municipales a intervenir con seriedad y decisión antes de que el conflicto escale a niveles mayores.
El caso de Boyé se ha convertido en un claro ejemplo de los vacíos de autoridad y la fragilidad institucional que enfrentan algunas comunidades del municipio. La población exige soluciones, no excusas.






