Tras casi cinco décadas de entrega ininterrumpida al servicio de la salud, Eva Aida Almaraz Reyes, distinguida enfermera y una de las fundadoras del Hospital General de Cadereyta, culmina su trayectoria profesional dejando un legado que perdurará por generaciones.
Desde los inicios del hospital, Eva Aida estuvo presente como parte fundamental del equipo pionero que dio forma y vida a la institución. Su nombre quedó grabado en la historia del nosocomio no solo por su participación en su fundación, sino por el compromiso absoluto que mantuvo a lo largo de casi 50 años de servicio.
Quienes trabajaron a su lado coinciden en describirla como una mujer amable, accesible, perseverante y con una extraordinaria disposición para ayudar. Su vocación de servicio, su trato humano y su compromiso con los pacientes la convirtieron en un pilar dentro del hospital y en un ejemplo para generaciones de enfermeras y enfermeros que se formaron bajo su guía.
A lo largo de su trayectoria, Eva Aida no solo brindó atención y cuidados, sino también acompañamiento, consuelo y esperanza a miles de familias. Su presencia transmitía calma, y su profesionalismo, confianza. Su labor, silenciosa y constante, se convirtió en un símbolo del espíritu de servicio que distingue a la enfermería.
Hoy, Eva Aida vive su jubilación con alegría, rodeada del cariño de compañeras, compañeros, amigos y de su familia, quienes celebran con orgullo la huella imborrable que deja en la comunidad de Cadereyta.
Su historia es un recordatorio de que la grandeza del servicio público se construye día a día, con dedicación, empatía y amor por los demás. El Hospital General de Cadereyta y su comunidad reconocen su labor y le desean una nueva etapa llena de paz, bienestar y satisfacciones.





