TOLIMÁN, Qro.— Primero fue la denuncia. Después vino el recorrido.
Vecinos y automovilistas habían advertido sobre el deterioro de la carretera que comunica Tolimán con Cadereyta de Montes. Voz y Testimonio se trasladó al lugar para verificarlo.
Y los baches estaban ahí.
En uno de los puntos más afectados, el pavimento presenta perforaciones de distintos tamaños, algunas con agua acumulada. En varios puntos la carpeta asfáltica perdió uniformidad y deja expuestos piedra, tierra y bordes irregulares.
El problema no termina en una sola fotografía
Las imágenes corresponden a uno de los sectores más dañados, pero durante el recorrido se observaron baches en distintos segmentos de la carretera Tolimán-Cadereyta. La conducción obliga a reducir velocidad y cambiar de trayectoria para evitar las cavidades.
Lo acreditado por este medio es el deterioro visible. Lo que todavía requiere información oficial es qué dependencia tiene la responsabilidad directa del mantenimiento, cuándo se realizó la última intervención y si existe ya una rehabilitación programada.
La denuncia ciudadana ya tuvo una primera respuesta: el problema existe. Ahora falta la institucional.










