Jalpan de Serra, Qro. –El dolor cruzó fronteras. Dos familias de Jalpan de Serra, Querétaro, vivieron una tragedia que se convirtió en símbolo de solidaridad institucional y humanidad compartida. El desbordamiento del río Guadalupe en el condado de Kerr, Texas, ocurrido el pasado 4 de julio, cobró la vida de José Olvera y Alicia Ramírez, ambos originarios de esta región serrana.
Desde los primeros reportes de su desaparición, las familias pidieron ayuda. Y la respuesta fue inmediata. Por instrucciones del gobernador Mauricio Kuri González, el secretario de Gobierno, Éric Gudiño Torres, estableció comunicación directa con los familiares en Texas y en Jalpan, activando todos los canales institucionales a su alcance.
A través de la Coordinación Estatal de Protección Civil, el Gobierno de Querétaro envió personal especializado a colaborar en las labores de búsqueda. Se sumaron la Guardia Nacional, el Instituto Nacional de Migración y la red consular mexicana. En todo momento, la organización Migrantes Unidos en Caravana A.C., encabezada por Fernando Rocha Mier, brindó apoyo clave en territorio estadounidense.
Un operativo completo: desde la emergencia hasta el regreso a casa
El lunes 7 de julio se confirmó el fallecimiento de José Olvera, y el martes 8, lamentablemente, se notificó también el hallazgo sin vida de Alicia Ramírez, cerrando la búsqueda de los dos jalpenses desaparecidos.
La familia de José decidió repatriar su cuerpo a México. El Gobierno del Estado coordinó un operativo especial para acompañar el cortejo fúnebre desde Austin, Texas, hasta Petzcola, su comunidad de origen en Jalpan. La Guardia Nacional y el INM resguardaron el trayecto hasta el parador San Pedro, en Nuevo León, donde se integraron la Coordinación Estatal de Protección Civil, la Protección Civil Municipal de Corregidora y Migrantes Unidos.
A lo largo del camino, prevaleció el respeto, el silencio y el compromiso de quienes hicieron posible que José regresara a casa.
Mientras tanto, el cuerpo de Alicia fue entregado a su familia en Austin, donde se realizaron los servicios funerarios.
“Estuvimos cuando nos necesitaron para la búsqueda, acompañamos en el duelo, y hoy están en casa, con sus familias, con respeto y presencia. Ese es el compromiso que tenemos con nuestra gente, esté donde esté”, expresó el secretario Gudiño Torres.
Solidaridad queretana en acción
Este operativo conjunto mostró que cuando se trabaja con coordinación y voluntad, es posible hacer frente incluso a los momentos más dolorosos.
La tragedia en Texas golpeó a cientos de familias migrantes, pero Querétaro respondió con cercanía, sensibilidad y eficacia.
Las autoridades estatales reiteraron su respaldo permanente a las familias serranas, tanto en el proceso emocional como en el seguimiento administrativo. La memoria de José y Alicia será honrada no solo con palabras, sino con acciones que demuestran que nadie está solo cuando más lo necesita.





