back to top
lunes, febrero 23, 2026

🌧 Tenochtitlán, versión 2025

Date:

Cuando la ciudad se convierte en archipiélago y nadie se sorprende

Amanecimos con el pelo mojado, los zapatos flotando y el alma de quien ve cumplirse una profecía incómoda: ayer, la Ciudad de México no se inundó. Se reconvirtió en laguna.

Una tormenta que rompió un récord de 73 años —84.5 milímetros de lluvia en el Zócalo, la mitad caída en solo 20 minutos— transformó calles en ríos, autos en balsas improvisadas y el Metro en una especie de submarino urbano, sin tripulación ni permiso de navegación. En redes, las fotos eran casi cómicas: gente remando entre camiones, basureros navegando como góndolas y familias cruzando avenidas con chanclas en la cabeza, como si el Diluvio Universal hubiera hecho escala en la colonia Roma.

Parecía una escena de Wall-E después de que la humanidad se fue de vacaciones y dejó todo encendido. O peor: como si los dioses del clima hubieran decidido devolverle a Tenochtitlán su vocación acuática. Solo que esta vez, sin canoas, sin chinampas… y sin plan.

La jefa de gobierno, Clara Brugada, salió al ruedo para decirnos lo que ya sabíamos: esto va a pasar más seguido. El cambio climático no es una amenaza lejana, es un vecino que ya tocó el timbre y pide cobrar renta. Lo que no dijo —y todos esperábamos— fue: “Hoy anunciamos una reforma profunda del sistema de drenaje. Vamos a limpiar las alcantarillas, modernizar los colectores y dejar de enterrar el presupuesto en trámites que nunca llegan al subsuelo”.

Pero no. No hubo anuncio. Solo promesas flotando, como el resto.

Mientras tanto, la gente se hizo la suya: empujó autos varados, rescató bolsas de pan de entre las aguas turbias, y hasta se tomó selfies con un tronco que pasó por ahí como si fuera un delfín urbano. En Cuauhtémoc, Venustiano Carranza y otras alcaldías, las calles se convirtieron en pruebas de navegabilidad para cualquier vehículo con más de 30 centímetros de altura. El Hospital Balbuena cerró urgencias por cinco centímetros de agua —sí, cinco— y el Metro, orgullo de la ciudad, se rindió ante goteras y cortocircuitos. Las líneas 2, 3 y 5 se fueron al fondo, como si hubieran decidido rendirse ante el destino acuático de la capital.

Y no, no es exageración. Es rutina.

Porque vivimos en una ciudad que se pinta moderna con viaductos, teleféricos y trenes que prometen revolución… pero que olvida que su sistema de drenaje fue diseñado para una metrópolis más pequeña, más tranquila, y con gobernantes que, por lo menos, fingían que les importaba lo que pasa debajo del pavimento.

Aquí el dato duele: en 1952 llovió menos… y la ciudad aguantó más. Hoy, con toda la tecnología del siglo XXI, una tormenta normal —porque ya son normales— basta para que la CDMX se declare zona recreativa acuática sin autorización. Y si seguimos así, no me extrañaría que en 2030 el Zócalo tenga puestos de lanchas turísticas al pie del asta de la bandera monumental. “Paseo por el corazón de la ciudad: $80 pesos, vida útil del recorrido sujeta a pronóstico meteorológico”.

💬 Conclusión que nadie quiere escuchar:

No fue Tláloc. No fue el destino. No fue mala suerte.

Fue la indiferencia. Fueron décadas de priorizar lo que se ve sobre lo que sostiene. Un nuevo puente luce en las fotos. Una obra de drenaje, no. Un aeropuerto en medio del desierto hace ruido. Una bomba de extracción en Iztapalapa, no.

Pero cuando llueve fuerte, todo se desnuda. Literalmente. Y lo que queda al descubierto no es una ciudad moderna. Es una ciudad que, como sus antiguos habitantes, vive sobre el agua… solo que esta vez, sin ingenio, sin plan, y sin salida.

Tal vez ya no necesitemos piraguas. Pero sí necesitamos gobernantes que entiendan que una ciudad no se construye para las fotos. Se construye para resistir. Y sobre todo, para no hundirse.

Tenochtitlán, versión 2025

Share post:

Reciente

Noticias
Relacionadas

Municipio de Querétaro inicia la cuarta generación de “Bloquers”

El Municipio de Querétaro, a través de la Secretaría de Desarrollo Económico, puso en marcha los cursos propedéuticos de la cuarta generación de “Bloquers”...

En prisión por daños dolosos en Ciudad del Sol, Querétaro.

La Fiscalía de Querétaro logró la vinculación a proceso de un hombre por el delito de daños dolosos, hechos ocurridos el mes de enero en la colonia Ciudad ...

Localizan restos óseos en comunidad de San Diego, Cadereyta

La Secretaría de Seguridad Pública Municipal informó que este sábado fueron localizados restos óseos en la comunidad de San Diego.

Accidente en cruce 120 y 200 moviliza emergencias

El cruce de las carreteras 120 y 200, uno de los puntos con mayor flujo vehicular en la zona, fue escenario de un impactante hecho de tránsito que interrumpió ...