y una voz colectiva se escuchó en Venezuela
Caracas, enero 3 de 2026. Lo que comenzó como un video viral pasó rápidamente a convertirse en un símbolo de una jornada histórica: ciudadanos en varias partes de Venezuela derrocaron una estatua de Hugo Chávez mientras el sonido de cacerolas, gritos de algarabía y consignas resonaban por las calles.
En los clips que se han multiplicado en redes, se ve a una multitud concentrada alrededor de una figura de gran tamaño —una estatua de bronce o metal que representa a un militar uniformado, en posición de saludo militar— que, entre gritos y fuerza colectiva, es arrastrada con cuerdas hasta perder su verticalidad.
Personas con teléfonos en alto graban el momento en que la figura —símbolo de décadas de política en Venezuela— es arrancada de su pedestal. El ambiente es de euforia: manos hacia arriba, gritos y cacerolas que golpean en eco, un sonido que se ha convertido en acompañante de protestas populares.
📌 Lo que muestran los videos
- Un grupo numeroso de personas rodea la estatua, empujando y tirando de cuerdas para tumbarla.
- La estatua, vestida con uniforme militar y en actitud solemne, se balancea hasta que finalmente cae.
- La escena ocurre frente a un edificio urbano con balcones metálicos y vegetación, lo que sugiere que fue en una plaza o avenida céntrica.
- La multitud celebra con gritos y ruido, sin presencia aparente de fuerzas policiales reprimiendo en ese momento.
📢 El sonido que se convirtió en símbolo
Al fondo se escucha un claro sonido de cacerolas, acompañado de vítores y consignas. Ese ritmo de metal contra metal, que a primera vista puede parecer simple ruido, funciona aquí como expresión de rechazo, descontento y voz colectiva. No es un momento de caos sin sentido: es una manifestación sonora de una sociedad que ha decidido visibilizar su descontento.
🧭 El contexto detrás de las imágenes
En paralelo, en redes circulan versiones sobre manifestaciones ciudadanas en distintas ciudades venezolanas, todas con un punto en común: la expresión pública de rechazo contra figuras políticas e iconografías del pasado reciente. La imagen de la estatua derribada se ha convertido en metáfora de un momento político cargado de incertidumbre y energía social.
Aunque aún no hay confirmaciones oficiales acerca de dónde y cuándo se grabaron todos los videos, el impacto visual y sonoro de estas escenas ya empieza a dejar huella en la discusión pública. Las imágenes circulan con fuerza, compartidas miles de veces, acompañadas de comentarios que van desde la celebración hasta la reflexión profunda sobre el rumbo de Venezuela.
🧠 Un momento que habla
Más allá de la acción física de derribar una estatua, lo que vemos en estos videos es una comunidad que reivindica su voz con símbolos y sonidos distintos:
- Una estatua que cae = el peso de un pasado que algunos quieren cuestionar o dejar atrás.
- Cacerolas y voces alzadas = registro de un clamor colectivo, inmediato, audible.
Las calles —y ahora las pantallas— son testigos de un instante que muchos interpretan no como un solo acto, sino como el inicio de un nuevo capítulo en la historia social y política del país.






