Colón, Qro.-En Colón, el discurso del “desarrollo económico” parece servir de justificación para uno de los ajustes catastrales más agresivos del estado. Aunque la ESFE reconoció que el municipio ha mantenido su actualización constante, el verdadero giro está en cómo Colón decidió ir más allá de la propuesta oficial, aplicando incrementos que en algunos casos alcanzan hasta el 150% en suelo urbano.
Mientras el Instituto Registral Catastral sugería un alza moderada, el Ayuntamiento colonense optó por un cálculo “propio” sustentado —según el secretario de Finanzas, Armando Morales— en tres variables: un sondeo por calles, la actualización del Plan Parcial de Desarrollo Urbano y el boom de inversiones que vive el municipio. En el papel, suena a planeación; en la práctica, es una estrategia recaudatoria con rostro técnico.
El suelo rústico se mantuvo sin sorpresas, pero en las zonas urbanas la historia es distinta: 53 parámetros suben entre 5% y 25%, cinco llegan al 40%, uno al 100% y dos al 150%. En una región donde la llegada de parques industriales y nuevos desarrollos ha disparado los precios del suelo, el
Ayuntamiento parece decidido a capitalizar ese auge —aunque el costo lo terminen pagando los colonenses de siempre.
Colón presume modernización y crecimiento, pero la pregunta es inevitable: ¿se está actualizando la ciudad o encareciendo el derecho





