A partir de la medianoche del martes, el gobierno de Estados Unidos impuso aranceles del 25 % a las importaciones de México y Canadá, además de duplicar el arancel a China, elevándolo al 20 %. La medida, ordenada por el presidente Donald Trump mediante la Orden Ejecutiva 14194, pone fin a las negociaciones con sus países vecinos y marca un nuevo capítulo en la escalada comercial.
El Departamento de Seguridad Interior, dirigido por Kristi Noem, hizo oficial el anuncio bajo el título “Imposición de aranceles para abordar la situación en nuestra frontera sur”. Trump justificó su decisión afirmando que estos aranceles incentivarán a los fabricantes a trasladar sus plantas de regreso a Estados Unidos. “Ya no hay espacio para México o Canadá. Los aranceles entrarán en vigor a la medianoche”, afirmó, dejando en claro que no habrá marcha atrás como en ocasiones anteriores.
Durante el último mes, el presidente estadounidense había insistido en que su objetivo con los aranceles era obligar a México y Canadá a frenar el flujo migratorio y el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos. Sin embargo, al anunciar la medida, dejó de lado esta justificación y centró su discurso en la reactivación industrial. Posteriormente, retomó el tema asegurando: “Solo para que se entienda, cantidades vastas de fentanilo están vistiendo a nuestro país desde México”.
En respuesta, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, anunció aranceles de represalia del 25 % sobre productos estadounidenses, por un valor total de 155 mil millones de dólares. En un comunicado, advirtió que la primera fase de estas medidas entrará en vigor de inmediato con 30 mil millones de dólares en impuestos adicionales, mientras que los aranceles restantes se aplicarán en un plazo de 21 días. “Si los aranceles estadounidenses entran en vigor esta noche, Canadá responderá”, señaló Trudeau, agregando que su país mantendrá las tarifas hasta que Washington retire sus medidas proteccionistas.
Por su parte, el primer ministro de Ontario, Doug Ford, endureció su postura y advirtió que está dispuesto a tomar represalias más drásticas, incluyendo cortar el suministro eléctrico a Estados Unidos. “Haré todo lo posible, incluso cortarles la energía eléctrica con una sonrisa en la cara. Dependen de nuestra energía”, declaró Ford. Además, anunció que Ontario detendrá los envíos de níquel a Estados Unidos, eliminará productos alcohólicos estadounidenses y romperá un acuerdo de 100 millones de dólares con SpaceX para el servicio de Internet Starlink en zonas rurales.
Ford también destacó el impacto del proteccionismo estadounidense en los consumidores canadienses. “Nos aseguraremos de legislar para que se compre primero en Ontario y después en Canadá. En cada tienda minorista, cuando vayan a mirar el estante, necesitamos ver una bandera canadiense en ese precio”, expresó. Asimismo, su gobierno evalúa imponer un recargo a la energía que Ontario exporta a estados como Michigan, Nueva York y Minnesota.
La medida también ha generado preocupación dentro de Estados Unidos. Economistas advierten que los nuevos aranceles incrementarán el precio de los automóviles entre 3 mil y 10 mil dólares por unidad, además de encarecer productos agrícolas clave. Aun así, Trump reiteró que su política beneficiará a los trabajadores estadounidenses y envió un mensaje a los agricultores: “Prepárense para hacer muchos productos agrarios para ser vendidos dentro de Estados Unidos. Los aranceles se aplicarán a productos externos el 2 de abril. ¡Diviértanse!”.
Estados Unidos, tradicionalmente un exportador de alimentos, se ha convertido en un importador neto, lo que podría derivar en un aumento de precios en productos básicos como café, azúcar y aguacates. Expertos prevén que si los aranceles se mantienen, la inflación en productos de consumo masivo podría provocar un descontento político que podría afectar a Trump en su campaña electoral. No obstante, el mandatario parece estar dispuesto a asumir ese riesgo con tal de imponer su política de “America primero” y presionar a sus socios comerciales para que cedan a sus exigencias.