Querétaro, Qro.-En las entrañas del mundo microscópico, donde la realidad se transforma en formas y texturas que parecen pertenecer a otro plano, un fotógrafo ha capturado la esencia de un ser tan pequeño como inquietante. El Dr. Eujenijus Kavaliauskus, un galardonado macrofotógrafo lituano, ha revelado una imagen estremecedora del rostro de una hormiga carpintera, convirtiendo lo cotidiano en un espectáculo de lo extraño.
La fotografía, realizada con una cámara Canon EOS R y un objetivo macro de 65 mm, fue reconocida como una obra destacada en el prestigioso concurso Microscopia Nikon Small World. La impactante imagen muestra los rasgos ocultos de la hormiga con un nivel de detalle que desafía la percepción humana: dos supuestos ojos brillantes y malévolos observan fijamente, mientras una línea de «dientes» amarillos y afilados parece amenazar con su presencia alienígena.
Sin embargo, detrás de esta apariencia aterradora hay una explicación natural. Los «dientes» son en realidad pelos que rodean las mandíbulas de la hormiga, y los «ojos malévolos» son las cavidades donde las antenas se conectan a la cabeza. El verdadero ojo compuesto de la hormiga, discreto y diminuto, apenas se asoma en la esquina superior derecha de la imagen.
Esta representación, que parece extraída de una pesadilla, nos recuerda que lo diminuto guarda secretos insospechados y que la naturaleza, bajo el microscopio, puede revelarse tan fascinante como inquietante. En cada pliegue, cada textura y cada rasgo extraño de este diminuto rostro, resuena un mensaje: el mundo que no vemos está lleno de misterios por descubrir, incluso en la hormiga que pisa inadvertidamente nuestro pie.
La obra del Dr. Kavaliauskus no solo abre una ventana a un reino oculto, sino que invita a reflexionar sobre cómo percibimos el entorno y qué otras maravillas –o terrores– nos aguardan en el microcosmos.