Querétaro, Qro.- La segunda noche comenzó distinto.
Ya no era la sorpresa del primer día ni la novedad de ver a miles de personas llegar con sillas, bancos, mascotas o simplemente buscar un lugar sobre el césped. El domingo, La Queretana ya había entendido su papel: durante unas horas, el parque dejaría de ser solamente un espacio verde para convertirse otra vez en escenario.
La Banda Sinfónica Juvenil Santiago de Querétaro, bajo la dirección de Sandra Kessler, abrió la jornada con una propuesta que mezcló lenguajes que pocas veces coinciden en un mismo programa.
Queen, Soda Stereo y A-ha pasaron por el filtro de una banda sinfónica. Después apareció la electrónica con el DJ Andrés García.
Un parque sin butacas
El escenario estaba al frente, pero el concierto ocurría también fuera de él. Las familias podían escuchar desde distintos puntos del parque. Algunas ocuparon sillas, otras permanecieron de pie y otras encontraron lugar sobre las áreas verdes.
La primera jornada ya había mostrado esa transformación: más de 11 mil personas, según el Municipio, acudieron el sábado a escuchar a AUA, encabezado por Sabo Romo, y a la Orquesta Filarmónica del Estado de Querétaro.

Del rock al cine
Cuando llegó nuevamente el turno de la Orquesta Filarmónica del Estado de Querétaro, la música cambió de registro.
Bajo la dirección de Mark Kadin, la OFEQ retomó su recorrido por bandas sonoras de películas como Superman, Batman, Piratas del Caribe, Jurassic Park, Interstellar, El Origen, Agente 007 y Star Wars.

Cuando terminó la música
Durante dos días participaron la OFEQ, la Banda Sinfónica Juvenil Santiago de Querétaro, AUA con Sabo Romo y el DJ Andrés García.
La primera noche había dejado el dato de asistencia. La segunda dejó otra imagen: un parque que, por dos noches, fue también foro, sala de conciertos y punto de encuentro.









