Colón, Qro.— Colón sí tiene una red de centros de salud distribuidos en distintas comunidades. El problema aparece cuando se revisa qué servicios ofrecen y en qué horarios están disponibles.
El directorio actual de Servicios de Salud del Estado de Querétaro (SESEQ) registra nueve centros de salud en el municipio:
Ajuchitlán, Colón cabecera, El Blanco, Galeras, Peña Colorada, La Peñuela, Santa Rosa de Lima, El Zamorano y Puerto del Coyote.
A primera vista, nueve unidades pueden parecer una cobertura amplia.
Pero ocho de ellas reportan un horario ordinario aproximado de:
lunes a viernes, de 8:00 a 15:30 horas.
Sólo el Centro de Salud ubicado en la cabecera municipal aparece en el directorio estatal con atención las 24 horas, los siete días de la semana.
El problema, entonces, no es simplemente cuántos edificios de salud existen.
La pregunta es:
¿qué pasa cuando una persona necesita atención después de las tres y media de la tarde, durante la noche o un fin de semana?
Nueve centros, pero casi todos de primer nivel
Las nueve unidades de SESEQ están orientadas principalmente a atención primaria.
En términos generales, ahí se atienden consultas médicas básicas, vacunación, control de enfermedades crónicas, acciones preventivas y algunos servicios odontológicos.
Pero el mismo directorio permite observar una limitación importante:
ninguno de esos nueve centros aparece con rayos X.
Tampoco aparecen con consulta presencial permanente de especialidades médicas.
Sólo el Centro de Salud de la cabecera registra servicios adicionales como toma de muestras de laboratorio, psicología y telemedicina.
Es decir:
Colón tiene una red territorial de salud, pero prácticamente toda es de primer nivel.
Ajuchitlán: de 24 horas a horario de oficina
Uno de los casos que merece explicación es el Centro de Salud de Ajuchitlán.
Cuando la nueva unidad fue inaugurada, se informó que beneficiaría a más de 10 mil habitantes de unas 15 comunidades y que contaría con médicos, odontología, enfermería y atención continua. Documentos y publicaciones de aquella época hablaban incluso de servicio las 24 horas.
Sin embargo, el directorio vigente de SESEQ actualmente publica para esa unidad un horario de:
lunes a viernes, de 8:00 a 15:30 horas.
La diferencia es sustancial.
No podemos afirmar todavía que el servicio de 24 horas haya sido “eliminado”, porque podría tratarse de cambios operativos, esquemas distintos de atención o modificaciones posteriores.
Pero sí existe una pregunta legítima:
¿por qué una unidad presentada originalmente con atención permanente aparece hoy operando en horario limitado?
El territorio también importa
El problema se agrava porque Colón no es un municipio compacto.
Tiene más de 800 kilómetros cuadrados de superficie y una población distribuida entre numerosas localidades.
Una persona que vive cerca de la cabecera puede llegar relativamente rápido al Centro de Salud que funciona 24 horas.
Pero para habitantes de comunidades alejadas, la distancia puede convertirse en una segunda barrera.
Si la unidad local ya cerró, hay que desplazarse a otra comunidad o a la cabecera.
Y si el problema requiere hospitalización, cirugía, traumatología, ginecología hospitalaria, pediatría especializada o medicina interna, entonces el paciente debe salir del municipio.
Primer nivel no significa hospital
Ésta es una distinción fundamental.
Los centros de salud pueden resolver una parte muy importante de los problemas cotidianos:
consultas generales, seguimiento de diabetes e hipertensión, vacunación, control prenatal, curaciones y prevención.
Pero no sustituyen a un hospital.
Un hospital de segundo nivel ofrece capacidad para atender problemas que ya requieren:
hospitalización, especialistas, cirugía, estudios de imagen, urgencias más complejas y vigilancia médica permanente.
Colón no cuenta actualmente con una unidad pública de ese nivel.
También está la UMF 57
A la red estatal se agrega la Unidad de Medicina Familiar No. 57 del IMSS, ubicada en la cabecera.
Pero ocurre algo parecido.
La UMF 57 sigue siendo una unidad de primer nivel.
No es un hospital.
Eso significa que los trabajadores asegurados pueden recibir consulta familiar, seguimiento y atención básica dentro de Colón, pero cuando el problema supera esa capacidad deben ser referidos hacia unidades de mayor nivel fuera del municipio.
Y esto sucede en un municipio que, como vimos en nuestra primera entrega, pasó de aproximadamente 7,110 empleos formales en 2015 a 27 mil en 2026.
¿Son suficientes nueve centros?
La respuesta no puede darse simplemente dividiendo población entre unidades.
En números generales, si tomamos una población municipal superior a 67 mil habitantes, nueve centros estatales representan aproximadamente una unidad por cada 7 mil 400 habitantes.
Pero eso no significa que cada centro atienda exactamente esa cantidad.
Algunas localidades concentran mucha más población que otras y cada unidad tiene diferente número de médicos, enfermeras y consultorios.
Además, la disponibilidad real depende de:
horarios, plantilla, medicamentos, capacidad diagnóstica, distancia y posibilidad de referencia.
Por eso una red puede parecer suficiente sobre el papel y, al mismo tiempo, resultar limitada en la práctica.
Una red que funciona de día
El principal hallazgo de esta segunda entrega es precisamente ése.
Colón no carece de centros de salud.
Tiene nueve.
Pero:
ocho trabajan principalmente en horario diurno entre semana.
ninguno cuenta con hospitalización.
ninguno aparece con rayos X.
ninguno ofrece de forma permanente consulta presencial de especialidades.
Y sólo uno aparece disponible las 24 horas.
Por eso el debate sobre salud en Colón no puede limitarse a contar edificios.
Hay que preguntar:
¿cuántas horas de atención efectiva tiene realmente cada comunidad?
Porque una enfermedad no siempre aparece entre las ocho de la mañana y las tres y media de la tarde.
Y una emergencia tampoco espera al lunes.
Esta nota forma parte de la investigación especial de Voz y Testimonio: “Colón creció, su salud no”.
Próxima entrega 3/7
Colón multiplicó su industria, no su salud
Revisaremos cómo el municipio pasó de alrededor de 3 a 13 parques industriales, sumó más de 160 empresas y transformó su economía mientras su infraestructura sanitaria permaneció concentrada en el primer nivel.












